Tratado McLane-Ocampo, firmado por Benito Juárez.

Laura Ramle

Tratado McLane-Ocampo (texto original)

Suscrito el 1 de Diciembre de 1859 por las dos partes; Mr. Robert McLane,ministro plenipotenciario del gobierno de los Estados Unidos de América, su presidente Mr. James Buchanan. D. Melchor Ocampo, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno liberal de la República Mexicana que preside D. Benito Juárez.

Con base en lo estipulado por un Protocolo que se sabe acordado en Febrero del presente año por Mr. William Churchwell con el citado ministro Ocampo y con D. Miguel Lerdo de Tejada.

ARTÍCULO PRIMERO.- Por vía de ampliación del artículo 8º del tratado de 30 de Diciembre de 1853, cede la República Mexicana a los Estados Unidos y sus conciudadanos y bienes, en perpetuidad, el derecho de tránsito por el istmo de Tehuantepec, de uno a otro mar, por cualquier camino que actualmente exista o que existiese en lo sucesivo, sirviéndose de él ambas repúblicas y sus ciudadanos.

ARTÍCULO SEGUNDO.- Convienen ambas repúblicas en proteger todas las rutas existentes hoy o que existieren en lo sucesivo, al través de dicho istmo, y en garantizar la neutralidad del mismo.

ARTÍCULO TERCERO.- Al usarse por primera vez bona fide, cualquiera ruta al través de dicho istmo, para transitar por ella, establecerá la República Mexicana dos puertos de depósito, uno al Este y otro al Oeste del istmo. El gobierno de México no impondrá derechos a los efectos o mercancías que pasen bona fide por dicho istmo, y que no estén destinados al consumo de la República Mexicana. No se impondrán a los extranjeros y sus propiedades que pasen por ese camino contribuciones ni derechos mayores que los que se impongan a las personas y los bienes de los mexicanos. La República de México continuará permitiendo el tránsito libre y desembarazado de las malas de los Estados Unidos, con tal que pasen en balijas cerradas y que no hayan de distribuirse en el camino. En ningún caso podrán ser aplicables a dichas malas ninguna de las cargas impuestas o que en lo sucesivo se impusieren.

ARTÍCULO CUARTO.- Conviene la República Mexicana en establecer por cada uno de los puertos de depósito, uno al Este y otro al Oeste del istmo, reglamentos que permitan que los efectos y mercancías pertenecientes a los ciudadanos y súbditos de los Estados Unidos o de cualquiera país extranjero, se depositen en almacenes que al efecto se construirán, libres de derecho de tonelaje y de toda otra clase, excepto los gastos necesarios de corretaje y almacenaje, cuyos efectos y mercancías podrán ser retirados subsecuentemente para transitar al través de dicho istmo y para ser embarcados en cualquiera de dichos puertos de depósito para cualquiera puerto extranjero, libres de todo derecho de tonelaje y otras clases; y se les podrá sacar también de dichos almacenes paral a venta y el consumo dentro del territorio de la República Mexicana, mediante el pago de los derechos hoy puestos o que dicho gobierno mexicano tuviese a bien cobrar.

ARTÍCULO QUINTO.- Conviene la República Mexicana en que si en algún tiempo se hiciese necesario emplear fuerzas militares para la seguridad y protección de las personas y los bienes que pasen por alguna de las precipitadas rutas, empleará la fuerza necesaria al efecto; pero si por cualquiera causa dejase de hacerlo, el gobierno de los Estados Unidos, con el consentimiento, o a petición del gobierno de México, o a su ministro en Washington, o de las competentes y legales autoridades locales, civiles o militares, podrá emplear tal fuerza con este y no con otro objeto; y cuando en la opinión del gobierno de México, cese la necesidad, inmediatamente se retirará dicha fuerza.

Sin embargo, en el caso excepcional de peligro imprevisto o inminente para la vida o las propiedades de ciudadanos de los Estados Unidos, quedan autorizadas las fuerzas de dicha República para obrar en protección de aquéllos, sin haber obtenido previo consentimiento, y se retirarán dichas fuerzas cuando cese la necesidad de emplearlas.

ARTÍCULO SEXTO.- La República de México concede a los Estados Unidos el simple tránsito de sus tropas, abastos militares y pertrechos de guerra por el istmo de Tehuantepec, y por el tránsito o ruta de comunicación a que se alude en este convenio desde la ciudad de Guaymas, en el golfo de California, hasta el rancho de Nogales, o algún otro punto conveniente de la línea fronteriza entre la República de México y los Estados Unidos cerca del 111º Grado Oeste de longitud de Greenwich, dándose inmediato aviso de ello a las autoridades locales de la República de México. Y asimismo convienen las dos repúblicas en que se estipulará expresamente con las compañías o empresas a quienes se conceda en lo sucesivo el acarreo o transporte, por cualesquiera ferrocarril u otras vías de comunicación en los precitados tránsitos, que el precio ordinario que paguen los pasajeros o las mercancías que pasen por dichos caminos de tránsito; quedando entendido que si los concesionarios de privilegios concedidos ya, o que en lo sucesivo se concedieren sobre ferrocarriles u otras vías de comunicación por dichos tránsitos, rehusaren recibir por la mitad del precio de transporte las tropas, armas, abastos militares y municiones de los Estados Unidos, el gobierno de éstos no les dispensará la protección de que hablan los artículos 2º y 5º, ni ninguna otra protección.

ARTÍCULO SÉPTIMO.- La República Mexicana cede por el presente a los Estados Unidos, a perpetuidad y a sus ciudadanos y propiedades, el derecho de vía o tránsito al través del territorio de la República de México, desde las ciudades de Camargo y Matamoros, o cualquiera punto conveniente del río Grande, en el estado de Tamaulipas, por la vía de Monterrey, hasta el puerto de Mazatlán, a la entrada del golfo de California, en el estado de Sinaloa; y desde el rancho de Nogales o cualquier punto conveniente de la línea fronteriza entre la República de México y los Estados Unidos cerca del 111º Grado de longitud Oeste de Greenwich, por la vía de Magdalena y Hermosillo, hasta la ciudad de Guaymas en el golfo de California, en el Estado de Sonora, por cualquier ferrocarril o ruta de comunicación, natural o artificial, que exista actualmente o existiere o fuere construido en lo sucesivo, del cual usarán y se servirán en la misma manera y con iguales condiciones ambas repúblicas y sus respectivos ciudadanos, reservándose siempre para sí la República Mexicana el derecho de soberanía que al presente tiene sobre todos los tránsitos mencionados en este tratado. Todas las estipulaciones y reglamentos de todas clases aplicables al derecho de vía o tránsito al través del istmo de Tehuantepec y en que han convenido ambas repúblicas, se hacen por el presente extensivos y aplicables a los precitados tránsitos o derechos de vía, exceptuando el derecho de pasar tropas, provisiones o pertrechos de guerra desde el Río Grande hasta el golfo de California.

ARTÍCULO OCTAVO.- Convienen asimismo las dos repúblicas en que, de la adjunta lista de mercancías, elija el Congreso de los Estados Unidos las que, siendo producciones naturales, industriales o fabricadas de una de las dos repúblicas, puedan admitirse para la venta y el consumo en uno de los dos países, bajo condiciones de perfecta reciprocidad, bien se las reciba libres de derecho, bien con el derecho que fije el Congreso de los Estados Unidos; proponiéndose la República Mexicana admitir los artículos de que se trata al más módico tipo de derecho y hasta completamente exentos del mismo, si el Congreso de los Estados Unidos conviene en ello. Su introducción de una a otra de las dos repúblicas, tendrá efecto por los puntos que los gobiernos de ambas designen, en los límites o fronteras de las mismas, cedidos y concedidos para los tránsitos y a perpetuidad, por este convenio, al través del istmo de Tehuantepec o desde el golfo de California hasta la frontera interior entre México y los Estados Unidos. Si México concediere privilegios semejantes a cualquiera otra nación en los extremos de los precitados tránsitos sobre los golfos de México y California y sobre el mar Pacífico, lo hará teniendo en cuenta las mismas condiciones y estipulaciones de reciprocidad que se imponen a los Estados Unidos por los términos de este convenio.

Lista de mercancías, adjunta al artículo 8º

Animales de todas clases.- Arados y barrotes de hierro, sueltos.- Arroz.- Cacería y huevos frescos.- Azogue.- Carbón de piedra.- Carnes frescas, saladas y ahumadas.- Casas de madera y de hierro.- Cueros al pelo.- Cuernos.- Chile o pimiento colorado.- Dibujos y modelos de máquinas grandes, edificios, monumentos y botes.- Botes de todas clases y tamaños para la navegación de los ríos de la frontera.- Escobas y materiales para hacerlas.- Bocados para caballos (Bridle Bits).- Frutas frescas o secas y azucaradas.- Tipos, espacios, planchas para imprimir o grabar, reglas, viñetas y tinta de imprimir.- Arcos.- Madera en bruto y leña.- Manteca y queso.- Mapas geográficos y náuticos y planos topográficos.- Mármol, en bruto y labrado.- Máquinas e instrumentos de agricultura, y para el laboreo de minas, y para el desarrollo de las artes y las ciencias, con todas sus piezas sueltas o para ser compuestas.- Palos de tinte.- Pescado, alquitrán, trementina y ceniza.- Plantas, árboles y arbustos.- Pizarras para techos.- Sal común.- Sillas de montar.- Sombreros de palma.- Estuco (gypsum).- Vegetales.- Pieles de carnero.- Toda clase de granos para hacer pan.- Harina.- Lana.- Tocino.- Sebo.- Cuero y efectos de cuero.- Toda clase de tejidos de algodón, excepto la llamada manta trigueña.

ARTÍCULO NOVENO.- En aplicación de los artículos 14 y 15 del tratado del 5 de Abril de 1831, en el cual se estipuló lo relativo al ejercicio de su religión para los ciudadanos de México, se permitirá a los ciudadanos de los Estados Unidos al ejercer libremente su religión en México, en público o en privado, en sus casas o en las iglesias y sitios (places) que se destinen al culto, como consecuencia de la perfecta igualdad y reciprocidad que, según dice el segundo artículo de dicho tratado, sirvió de base al mismo. Podrán comprarse las capillas o sitios para el culto público, serán consideradas como propiedad de los que las compren, como se compra y se conserva cualquiera otra propiedad, exceptuando de ello, sin embargo, a las comunidades y corporaciones religiosas, a las cuales las actuales leyes de México han prohibido para siempre el obtener y conservar toda clase de propiedades. En ningún caso estarán sujetos los ciudadanos de los Estados Unidos, residentes en México, al pago de empréstitos forzosos.

ARTÍCULO DÉCIMO.- En consideración a las precedentes estipulaciones y por vía de compensación a las rentas a que renuncia México permitiendo el transporte de mercancías libre de derecho por el territorio de la República, conviene el gobierno de los Estados Unidos en pagar al gobierno de México la suma de 4 000 000 de duros, dos de los cuales se pagarán inmediatamente después de canjeadas las ratificaciones de este tratado, y los otros dos millones quedarán en poder del gobierno de los Estados Unidos, para pagar las reclamaciones de ciudadanos de los Estados Unidos contra el gobierno de la República Mexicana, por daños y perjuicios sufridos ya, después de probada la justicia de esas reclamaciones según la ley y el uso de las naciones y los principios de equidad, y se pagarán las mismas a prorrata, hasta donde lo permita la citada suma de dos millones, en cumplimiento de una ley que expedirá el Congreso de los Estados Unidos, para la adjudicación de la misma, y lo restante de esta suma se devolverá a México por los Estados Unidos, en caso de que sobrase algo después del pago de las reclamaciones reconocidas como justas.

ARTÍCULO UNDÉCIMO.- Este tratado será ratificado por el presidente de los Estados Unidos, con el consentimiento y consejo del Senado de los Estados Unidos, y por el presidente de México, en virtud de sus facultades extraordinarias y ejecutivas, y las respectivas ratificaciones serán canjeadas en la ciudad de Washington, dentro del preciso término de seis meses, a contar desde la fecha de su firma, o antes si fuese posible, o en el asiento del gobierno constitucional, si el presidente y el Senado de los Estados Unidos hicieren algunas alteraciones o enmiendas que fuesen aceptadas por el presidente de la República de México.

ARTÍCULOS CONVENCIONALES

Por cuanto, a causa de la actual guerra civil de México, y particularmente en consideración al estado de desorden en que se halla la frontera interior de México y los Estados Unidos, pueden presentarse ocasiones en que sea necesario para las fuerzas de las dos repúblicas obrar de concierto y en cooperación para hacer cumplir estipulaciones de tratados y conservar el orden y la seguridad en el territorio de una de las dos repúblicas; por tanto se ha celebrado el siguiente convenio:

ARTÍCULO PRIMERO.- Si se violaren algunas de las estipulaciones de los tratados existentes entre México y los Estados Unidos, o si peligrara la seguridad de los ciudadanos de una de las dos repúblicas dentro del territorio de la otra y el gobierno legítima y reconocido de aquella no pudiere, por cualquier motivo, hacer cumplir dichas estipulaciones o proveer a esa seguridad, será obligatorio para ese gobierno el recurrir al otro para que le ayude a hacer ejecutar lo pactado y a conservar el orden y la seguridad en el territorio de la dicha república donde ocurra tal desorden y discordia, y en semejantes casos especiales pagará los gastos la nación dentro de cuyo territorio se haga necesaria tal intervención; y si ocurriere algún desorden en la frontera de las dos repúblicas, las autoridades de ambas más inmediatas al punto donde existe el desorden obrarán de concierto y en cooperación para arrestar y castigar a los criminales que hayan perturbado el orden público y la seguridad de una de las dos repúblicas, y con este objeto podrá arrestarse a los culpables en cualquiera de las dos repúblicas y entregárselos a las autoridades de la república en cuyo territorio se haya cometido el crimen: la naturaleza y carácter de esa intervención, lo relativo a los gastos que ocasione y a la manera de arrestar y castigar a dicho criminales, serán determinados y reglamentados por un convenio entre el departamento ejecutivo de los dos gobiernos.

ARTÍCULO SEGUNDO.- Este convenio será ratificado por el presidente de los Estados Unidos y por el presidente de México, en virtud de sus facultades extraordinarias y ejecutivas, y las respectivas ratificaciones serán canjeadas en la ciudad de Washington, dentro del preciso término de seis meses, a contar desde la fecha de su firma, o antes si fuere posible, o en el asiento del gobierno constitucional, si el presidente y el Senado de los Estados Unidos hicieren algunas alteraciones o enmiendas que fuesen aceptadas por el presidente de la República de México.

Suscriben los presentes,

Robert McLane, ministro plenipotenciario del gobierno de los Estados Unidos

Melchor Ocampo, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno liberal de México

Dado en Veracruz, México, el 1 de Diciembre de 1859

41 responses

  1. Gustavoo
    2013/07/18

    Realmente Benito Juarez el primer presidente indigena de Mexico, era un idiota, como les dio a perpetuidad esos pasos. Los mexicanos, levantense ya, hagan revolución, cambien esto. ya,

  2. Gustavoo
    2013/07/18

    dije que Benito Juarez, el primer presidente indigena, fue un estupido, al ceder soberania Mexicana, a ee.uu.

    • Rogelio Lizcano Hernández
      2013/07/24

      Gustavo: En primer lugar te exhorto a que anotes tu nombre completo y demuestres así tu valor civil. En segundo lugar, te invito a que leas bien el tratado, principalmente el Art. 7 en donde dice: » . . . reservándose siempre para sí la República Mexicana el derecho de soberanía que al presente tiene sobre todos los tránsitos mencionados en este tratado.»

      • Eleazar Azcatlehecatl
        2013/10/16

        Claro, eso le dijeron a Puerto Rico.

      • Salvador Gonzalez Ramirez
        2014/07/15

        Rogelio tu argumento donde haces referencia al artículo 7º me da risa , Juarez fué un gran TRAIDOR A LA PATRIA lo quieras ver ó no lo quieras ver

      • jlgs
        2014/07/15

        Estoy de acuerdo con Salvador: ¿de qué sirven esas provisiones de «reserva de la soberanía» ante lo que dice la historia? Con un pretexto y con otro, con guerra o sin ella, los norteamericanos terminaron por quedarse con más de la mitad de México. Con tales antecedentes, el porvenir si se hubiera aplicado McLane-Ocampo sería un México partido en rebanadas, quedándose EEUU con más territorio.

  3. RICARDO
    2013/07/18

    Benito Juarez, de verdad que era estupido, y mas nosotros por no conoser nuestra historia, y mira que el grueso de los mexicanos lo tenemos en un pedestal

  4. Mc Clic
    2013/07/23

    Ya desmitifiquemos a ciertos personajes los cuales desde la escuela nos han puesto como ejemplo a seguir: Juárez vende patrias, Pancho Villa bandido, Zapata terrateniente que veía por sus intereses y Cárdenas que se fotografiaba con los campesinos para tratar de impresionar de su «humildad» pero era un nepotista.

    • Rogelio Lizcano Hernández
      2013/07/24

      A tí te digo lo mismo que a Ricardo: Ten el valor civil de anotar tu nombre completo. Los verdaderos vendepatrias fueron los del partido conservador de tiempos de Juárez y la iglesia católica ya que no tuvieron empacho en apoyar a las fuerzas francesas que nos invadieron en 1862 y 1863. El ejército conservador comandado por Márquez Miramón y Mejía lucharon al lado de los franceses contra las tropas republicanas de Juárez que defendían al país. Luego, cuando las tropas francesas tomaron la capital del país, la iglesia las recibió con un Te Deum. Juárez forjó al México moderno mediante la promulgación de las Leyes de Reforma que nos concedieron la Segunda Independencia de México, liberándonos del oscurantismo y el atraso. Juárez, con su presidencia itinerante mientras duró la intervención francesa, mantuvo la soberanía del país a salvo y luchó con gran fortaleza enfrentando a los conservadores durante la Guerra de Reforma y luego durante la Intervención Francesa y depués durante el Imperio de Maximiliano. Por todo ello es digno del c
      calificativo que con toda justicia se le ha otorgado: Benemérito de las Américas.

      • jlgs
        2013/07/24

        Escrito por jlgs:
        Este foro está abierto para expresar opiniones, mientras más fundamentadas en hechos, mejor. Entiendo que nunca habrá un acuerdo completo sobre el papel de Juárez en la historia; mi intención es que el público presente aquí argumentos a favor y en contra de sus acciones; insisto en que sean argumentos más que simples opiniones.
        Todas los comentarios que contengan expresiones que se consideren que faltan al respeto o que utilicen palabras altisonantes para insultar, han sido y seguirán siendo eliminados por mí.
        Gracias a todos los que participan, este espacio ha sido abierto a ustedes.

      • ALDO VAZQUEZ
        2013/09/17

        Y TU ESTUVISTE PRESENTE PARA ESCRIBIR LO QUE DICES , Y AFIRMARLO CON CLARA VERDAD, O SOLO LO LEÍSTE, POR QUE DEFINITIVAMENTE TODOS NOSOTROS ARGUMENTAMOS COMO NEFASTAS LAS ACCIONES DE BENITO JUAREZ POR QUE ES LO ESTAMOS LEYENDO…
        SI ESTAS A FAVOR DE BUENAS ACCIONES DE BENITO JUAREZ HAS UN POST O PON LINKS DONDE PODAMOS LEER TODO EL LEGADO DE GRANDEZA QUE NOS OFRECIO A LOS MEXICANOS EL SR. JUAREZ….. Y DESMIENTE QUE EL NO ES UN VENDE PATRIAS…

      • jlgs
        2013/09/17

        Aldo: Ninguno de nosotros estuvo presente en aquellos hechos, y no podemos utilizar esta circunstancia ni a favor ni en contra de Juárez. A usted en lo personal le pido que si cree que Juárez «nos ofreció grandeza a los mexicanos», entonces sustente su propia opinión, citando hechos y referencias que la validen. La intención de este sitio es exponer puntos de vista informados y sustentados, no es nada más para expresar opiniones de simpatía o antipatía, ni para levantar encuestas de quiénes están a favor o en contra.
        JLGS

      • Alejandro
        2013/10/08

        Me da mucho gusto que se interesen por la historia de México, pero ¿creen necesario entablar una disputa por algo que sucedió hace 153 años?
        Los mexicanos seguimos con ese resentimiento en contra de «los vende patrias» y los «saqueadores» al tiempo que celebramos los triunfos de propios y ajenos.

        ¿Qué nos afecta más, los tratados aqui descritos o los maestros postrados en reforma y sin ideología? lo dejo en el tintero.

        Lo importante creo yo, no es juzgar nuestro pasado, en fin sucedió antes de que siquiera nuestros padres o incluso abuelos hayan nacido, sino más bien aprender del pasado para no repetirlo.

        Mientras haya personas con un criterio forjado por la historia, tendremos mexicanos con criterio para construir un mejor futuro.

      • Salvador Gonzalez Ramirez
        2014/07/15

        Alejandro esta discusión se origina desafortunadamente en el gran catalogo de MENTIRAS que nos enseñan en México ,( gracias a nuestro gran Partido llamado PRI) , similar discusión es respecto a la invasíón Norteamericana a Mexico desde 1846 hasta 1848 . donde el PRI ha sido sospechosamente «muy suavecito » con los Gringos , Mira soy de Monterrey y me da tristeza ver como las Autoridades del PRI en Nuevo León practicamente le dan carpetazo a esa epoca . La Población de Monterrey fué heróica , y el comandante de las Fuerzas Mexicanas fué sin duda Pedro de Ampudia ( Cubano de Nacimiento ) y esto practicamente no se enseña en las aulas …..¿ Compromisos con los Gringos ?

      • Juan Carlos Arzate
        2014/04/07

        La verdad es que los franceses venían a aliarse con México para recuperar su territorio y el nuestro, pero se armo un complot y entonces se dijo que venían a invadirnos, así como hay información sobre el tratado Mclane-Ocampo, investigando un poco mas a fondo te encuentras cada cosa que de verdad da pena y al mismo tiempo coraje de que manipulen la historia desde entonces hasta nuestros días.

      • Salvador Gonzalez Ramirez
        2014/07/15

        Rogelio pareces muy fanatico , Los conservadores tambien estuvierón mal , pero Juarez sin duda es un traidor a la Patria

      • AGC LIBRE
        2014/08/16

        Perdon Sr. Rogelio pero usted está lavado del cerebro por tanta historia inventada sobre un personaje como el sr. Benito Juarez Garcia quien fue inmerso en la masonería para beneficio de los estadounidenses no se deje llevar por esa historia de que fue un «prócer»; no, sr. Rogelio no se deje engañar vea a estas fechas 16/ago/2014 como están las cosas con las reformas energética, y hacendaria, donde el único JODIDO es el pueblo.

  5. Mc Clic
    2013/07/24

    [Nota de jlgs: por la extensión y el detalle con que fue escrito este comentario, decidí ponerlo en la sección Traducciones&documentos | Colaboraciones de otros autores, con autorización de McClic]

    En respuesta a Rogelio Lizcano Hernández no te enojes si no pongo mi nombre completo, ahí va: Mc Clic Flores Linden.
    Advertencia: expediente revisionista. No apto para fanáticos.
    La Historia es una ciencia no exacta que posee hechos que han sido interpretados incorrectamente o bien que fueron tergiversados con fines políticos. Por ello la revisión de la Historia es esencial para una sincera búsqueda de la verdad.

    La pretendida idea heroica y gloriosa que ha existido, y que aún hoy existe sobre el dirigente mexicano Benito Juárez, idea que la Historia oficial de México nos ha vendido e inculcado con gran esmero desde hace más de un siglo, es completamente falsa.

    Parece mentira que aún con tanto material, fuentes e investigaciones serias disponibles, el pueblo mexicano continúe considerando a Benito Juárez como un «héroe», y no sólo un héroe, sino el más grande héroe que ha tenido México. Esto habla mucho sobre el actual grado de conciencia que posee dicho pueblo.

    El gobierno liberal mexicano representado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), mismo que fuera fundado por francmasones en 1928 bajo el nombre de Partido Nacional Revolucionario (PNR), se encargó de crear una historia oficial repleta de héroes mitológicos e inverosímiles, dentro de los que destaca Juárez. Han inventado una serie de mentiras alrededor de la figura del indígena zapoteca, mentiras que son vistas como «actos sublimes» y que muy penosamente siguen enseñando a los niños durante la educación primaria con el afán de mantener a toda costa el poder que han ganado con dichas mentiras, adoctrinando la conciencia de la juventud y orientándola a los cuestionables ideales como los que promulga el mal llamado «liberalismo social», mismo que ha sido defendido por la francmasonería internacional desde 1789, en la época del infame francmasón Robespierre.

    El Juárez histórico v.s. el Juárez mitológico

    Las ideas fundamentales que nos han presentado sobre Juárez son:
    Juárez es un notable ejemplo de esfuerzo y dedicación, ya que de ser un humilde indígena que cuidaba rebaños, llegó por sí mismo a ser presidente del país.
    Ejemplo de intelectualidad superior.
    Él separó a la Iglesia del Estado.
    Él fue el autor de las Leyes de Reforma.
    Actuó siempre apegado a la ley, la defendió y nunca permitió que la soberanía del país fuese violada.
    Veamos ahora qué tan ciertas son estas aseveraciones.

    Benito Pablo Juárez García fue un nativo zapoteca de raza pura nacido en Guelatao, Oaxaca el 21 de marzo de 1806. Llega a la ciudad de Oaxaca en 1818, huyendo de un tío suyo con quien trabajaba por el supuesto extravío de una oveja con su hermana Josefa quien trabaja de cocinera en la casa de Don Antonio Maza, su futuro suegro, luego se va de mozo a la casa de un fraile con la oportunidad de ir a la escuela en sus ratos de ocio.

    La Iglesia Católica le ayudó a salir de la miseria y le educó según las costumbres de aquel tiempo, enseñándole latín, comer en la mesa y con cubiertos, vestir de traje y hablar correctamente. Carente de vocación, entra al seminario pero jamás logra ordenarse cura, en cambio, se recibe de abogado.

    Sus contemporáneos lo definen como una persona «cerrada», «de inteligencia mediocre» y «no muy buen orador», no hablaba mucho, ni reía. Cuando llegó a ser gobernador de Oaxaca, fue un buen feligrés, exhortaba a sus trabajadores a que pagaran el diezmo, se confesaran y comulgaran para pedir auxilio divino. Posteriormente pasará de ser un cristiano laico al más encarnizado perseguidor de aquella institución que otrora fuera tan bienhechora con él. Esto gracias a las la influencia recibida de parte de los maestros francmasones que albergaba el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, donde recibiría su educación profesional.

    Cuando Juárez llega al poder después de la Guerra de Reforma se encarga de instaurar un gobierno completamente «liberal» y pretendió, lo que 60 años antes se había divisado en la Guerra de Independencia: «una nación donde todos los individuos fuesen iguales», ideal siempre utópico y fantasioso y más aún en «el país de la desigualdad», como una vez Alexander von Humboldt llamara a México. Lógicamente muchas comunidades indígenas se opusieron a ese proyecto de nación porque, con gran acierto, no se consideraban mexicanos. Entonces Juárez comenzó una seria represión en contra de estas comunidades. El presidente indio olvidó sus raíces indígenas.

    Juárez no demostró jamás estar orgulloso de su origen indígena, al contrario, al parecer se sentía avergonzado pues por desgracia casó a toda su prole con gente de orígenes caucásicos.

    En las elecciones presidenciales de 1871, Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Profirio Díaz se presentaron como candidatos, resultando ganador Benito Juárez, aunque con evidentes fraudes electorales, por lo que nunca fue presidente constitucional ni elegido por el pueblo, sino que aprovechó las circunstancias de la guerra. En respuesta, Porfirio Díaz se levantó en armas con el Plan de la Noria para arrojar del poder a Juárez, pero fracasó. Juárez se hizo pasar por presidente durante 11 años (1858-1864 y 1867-1872) sin ningún respeto por la legalidad existente pues la Constitución establecía cuatro años para el poder ejecutivo. Más tiempo que Antonio López de Santa Anna, quien apenas pudo sumar unos seis o siete años de gobierno. Además Juárez salía frecuentemente del país hacia lugares como Panamá, La Habana, Nueva Orleáns, sin permiso del congreso.

    Se deshizo de sus enemigos políticos fuera de todo orden constitucional y de guerra y asesinó con toda impunidad. En cinco años, de 1867 a 1872, derramó más sangre a espaldas de la ley que el general Porfirio Díaz en treinta años.

    Tratado McLane-Ocampo

    Juárez autorizó y firmó una serie de tratados que pisoteaban y aniquilaban la soberanía del país en beneficio de los EE.UU, Justo Sierra dijo de ellos que constituían un «crimen político». En ellos se concedía a militares estadounidenses los accesos en los pasos de Mazatlán a Matamoros, Nogales a Guaymas y en todo el Istmo de Tehuantepec (de Tabasco a Chiapas), con permiso de matar, arrestar y poseer tierras. Este era el nefasto Tratado McLane-Ocampo firmado el 14 de diciembre de 1859, que no se llevó a cabo por la negativa del senado estadounidense. Juárez también pidió dinero al gobierno de EE.UU. para que, en apoyo a las Leyes de Reforma, se construyeran campos de concentración con el propósito de internar a militares eclesiásticos y conservadores.

    Acosado por Miguel Miramón y preocupado porque los estadounidenses no le prestaban ni un centavo, Juárez y sus esbirros se parapetaron tras las murallas de San Juan de Ulúa, y para fortuna de ellos, los conservadores rechazaron la propuesta de los norteamericanos cuando éstos les ofrecieron 15 millones de dólares por la compra de Baja California, Sonora y Chihuahua, acto seguido enviaron a Lerdo de Tejada como representante liberal ante el embajador norteamericano comunicándoles el deseo de Juárez de que los estadounidenses invadieran México, que se impusiera el idioma inglés y se prohibiera la religión católica, también propuso la «americanización» con la inmigración masiva de norteamericanos e importar oficiales para que enseñaran al ejército mexicano disciplina militar.

    Con autorización de Juárez comenzaron a maquinar la idea de hacer de México un «protectorado» estadounidense y concedieron todo lo que éstos pedían a cambio de asistencia económica y militar para la «noble» causa liberal. Sólo que las gestiones se estancaron momentáneamente ya que James Buchanan, presidente de EE.UU. de ese entonces, no quería protectorados sino territorios mexicanos.

    Desesperados por el avance conservador comisionaron al francmasón Melchor Ocampo para volver a negociar ayuda y en 1859 reciben a Robert M. McLane, embajador de EE.UU. ante el «gobierno» liberal, negrero explotador y también socio de la Louisiana Tehuantepec.

    Maximiliano de Habsburgo

    Casi todas las acusaciones que se le hicieron a Maximiliano de Habsburgo, podían con la misma facilidad hacérselas a sí mismos Juárez y sus secuaces; pero a Juárez le interesaba demasiado la sentencia de muerte del Emperador. Hasta supo desentenderse de la súplica que le envió el estadounidense William H. Seward pidiendo clemencia para Maximiliano, pero Juárez no mostró ninguna clase de ella con él cuando fue derrotado por las tropas juaristas y fusilado en el Cerro de las Campanas en 1867.

    Además de esto, no hay que olvidar que la mayor parte de los liberales se adhirió, con todo el pueblo, a la intervención y al Imperio. Es risible, pues, la estúpida ley del 25 de mayo de 1862, promulgada por Juárez, en que se declara traidores a los intervencionistas y monarquistas, es decir, declaraba prácticamente culpables a todos los mexicanos, puesto que la autoridad de Maximiliano fue reconocida por la gran mayoría del pueblo.

    Los mismos liberales no pudieron hacer menos que servir a quien les ayudaba a vivir en orden y tranquilidad, porque para ellos el Imperio -como dice Francisco Bulnes- «fue la verdadera gloria, la verdadera Patria, la verdadera doctrina política» (463). En vista de esto no es de extrañar que Payno haya encontrado -después del Imperio- ciento cuatro mil solicitudes de empleo al gobierno de Maximiliano, hechas por los liberales, por lo que Lerdo de Tejada le dijo: «si publica usted la lista, nos quedamos sin partido liberal» (Bulnes, 577). Pero el mismo Juárez desde su residencia en el Paso, Texas, pidió a su apoderado en México que revalidara los bienes eclesiásticos que se adjudicó, reconociendo por ese hecho la autoridad del Emperador.

    Maximiliano, por su parte, -frívolo y versátil en extremo- no resultó el gobernante que se esperaba, porque se vio obligado a gobernar con las injustas y aborrecidas leyes liberales de Juárez y con un ministerio por entero liberal. Maximiliano, quien curiosamente también era liberal, se rodeó de liberales y los propios liberales fueron minando su trono; y cuando se vio sin el apoyo de las bayonetas francesas y sin el auxilio de los liberales que lo abandonaban, entonces y sólo entonces se echó en brazos del partido conservador a quien había despreciado y hasta tratado de disolver; partido que, dando una muestra de suma lealtad, lo protegió en lo posible.

    Fue así como los abusos de los liberales trajeron como consecuencia un malestar social que fue uno de los factores más importantes de la Revolución de 1910.

    Juárez, el legislador

    Juárez, además, inició el periodo no decente de la Historia de México, haciendo gala de ser el hombre de la ley y la democracia, mientras burlaba el sufragio y la ley, gobernaba tiránicamente e impedía la educación política del pueblo. Y, por sugerir el principio constantemente latente en su vocabulario de que es «Ley lo que se promulga» (por impopular, injusto e irracional que sea), resulta el primer gran falsificador en el orden jurídico, responsable de que en México, a partir de entonces y contra lo que exige un deber primordial, no se mire con respeto ni a la ley ni a las autoridades que tan frecuentemente han sido meras falsificaciones.

    Juárez fue, finalmente, uno de los principales destructores del rico patrimonio artístico y bibliográfico de México, puesto que el 15 de julio de 1867, cuando regresó a la Ciudad de México, su caravana destruyó obras de arte de diversos artistas como Bartolomé Esteban Murillo, El Greco, Francisco de Zurbarán y otros artistas más, además de que se dedicaba a saquear pueblos y conventos.

    Las Leyes de Reforma y la separación entre la Iglesia y el Estado

    No fue Juárez el autor de las Leyes de Reforma. Los principios en que se inspiran las Leyes de Reforma fueron dadas al también francmasón Valentín Gómez Farías en la Junta Anfictiónica de Nueva Orleáns (logia masónica de Estados Unidos) en septiembre de 1835, y éstas, tan defendidas y difundidas por el alocado juarismo, no son, a diferencia de lo que comúnmente se piensa, la simple separación de la Iglesia y el Estado, separación que es necesaria y completamente acertada, sino que se fue más allá, promulgando la subordinación total de la Iglesia al Estado, despojándola de sus bienes y libertades. Juárez no quería ninguna separación de poderes, sino una «Iglesia Mexicana» sometida a su voluntad en la que él desempeñara el oficio papal muy al estilo de Enrique VIII.

    En realidad, la famosa separación entre Iglesia y Estado fue hecha por Ignacio Comonfort y Sebastián Lerdo de Tejada, no por Juárez. Juárez sólo firmó la Ley Juárez que suprimía tribunales especiales de militares y eclesiásticos así como la anulación de su fuero.

    Juárez, francmasón.

    Frecuentemente se admira a Juárez por haber llegado a ser presidente «por su propio esfuerzo» siendo que era un humilde indígena. Esta apreciación no toma en cuenta, sin embargo, la influencia masónica que recibió durante sus estudios profesionales en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, después de haber sido educado por la Iglesia.

    Muchos de los maestros en esta intitución eran masones, tal es el caso del mismísimo Porfirio Díaz quien fue profesor de Derecho en ese mismo instituto.

    Juárez se inicia en la masonería en el Rito Yorkino en Oaxaca. Luego entra al Rito Nacional Mexicano llegando al máximo grado, el nueve, que equivale al grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El Rito de York era de ideas más liberales y republicanas respecto al Rito Escocés que también existía en México y el cuál era de ideas políticas centralistas.

    A la ceremonia de iniciación de Juárez concurrieron distinguidos masones, como Manuel Crescencio Rejón, autor de la Constitución de Yucatán de 1840; Valentín Gómez Farías, Presidente de México; Pedro Zubieta, comandante General en el Distrito Federal y el Estado de México. Realizada la proclamación, el Aprendiz Masón Benito Juárez, adoptó el nombre simbólico de Guillermo Tell.

    Juárez fue ferviente en la práctica masónica. Su nombre se conserva con veneración en diversos ritos. Muchas logias lo han adoptado como un símbolo sagrado, casi una deidad. Prueba de ello es el fastuoso monumento de la Ciudad de México dedicado a Juárez, que fuese construido por los masones mexicanos para honrar eternamente a su dios invicto.

    Benemérito de las Américas

    Aquí queda demostrado que Benito Juárez es el mexicano más antimexicano que haya dado la historia. Y la masonería mexicana e internacional lo celebra porque comenzó los planes de poder y persecución de sus opositores en México y en Latinoamérica, particularmente los eclesiásticos. Por eso es considerado el «Benemérito de las Américas», no por otra cosa.

    «Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz»

    Es un hecho ampliamente aceptado que Benito Juárez no sólo pronunció aquella célebre frase, sino que fue original del propio Juárez.

    Efectivamente esa frase fue pronunciada por Benito Juárez en un discurso que dio cuando regresó a la ciudad de México el 15 de julio de 1867, después de que Maximiliano fuese fusilado. Sin embargo, la frase no es de su autoría. La frase al parecer se inspiró en una escrita por Immanuel Kant en su obra La Paz Perpetua. Kant era un filósofo a quien Juárez admiraba. Además, no sólo Juárez usó esa frase, también fue citada por el revolucionario y masón José Martí.

    Bomberito Juárez

    Ese famoso Juárez que nos han vendido, es un milagro de la medicina: siendo sólo un busto, vive y es dañino como la peste. Pobre, huérfano, tiranizado por su tío, víctima de Eolo que aleja el carrizal de la orilla del estanque (lo cual provoca que sus ovejas se desbalaguen), rival del rubio europeo Maximiliano de Habsburgo, a quien la historia oficial ha condenado, como un «traidor» y hasta «criminal». Por eso Juárez arruina las ventas de los historiadores, porque es casi perfecto, pero en ese «casi», está toda la diferencia.

    Pero en la desolemnización y desacralización de nuestro «Benny Goodman», quien se lleva el oro es Manuel «El Loco» Valdés quien en un programa de televisión, en los lejanos tiempos de la alta investidura de Echeverría, se echó la puntada de referirse como «Bomberito Juárez» al personaje, y no soportando esta deshonra al todopoderoso dios Juárez, el gobierno ordenó que el Loco Valdés fuese multado. Al día siguiente, se refirió a «doña Manguerita» Maza. -Múltenlo y sáquenlo del aire- dijo el «Tigre».

    Conclusión

    Se nos enseña que Juárez fue un héroe pero fue un típico presidente mexicano. Trató de instaurar su propio concepto personal de nación, reprimió a los pueblos indígenas, expropió los bienes de la Iglesia para que los compraran sus secuaces en el poder, pisoteó la soberanía nacional en beneficio de EE.UU. y todo eso desembocó en la dictadura de Porfirio Díaz. Juárez le tendió la mesa al régimen de clientelismo, represión y liberalismo que continúa hoy sufriendo México.

    Resulta irónico, pues, lo que advertimos en una carta que escribiera el propio Juárez a Maximiliano el 1 de marzo de 1864:
    Es dado al hombre, señor, atacar los derechos ajenos, apoderarse de sus bienes, atentar contra la vida de los que defienden su nacionalidad, hacer de sus virtudes un crimen y de los vicios una virtud; pero hay una cosa que está fuera del alcance de la perversidad, y es el fallo tremendo de la Historia. Ella nos juzgará.
    Muy cierto, Benito. Muy cierto… Pero no contabas con que esta acusación, terminaría convirtiéndose en una confesión.

    ___________________________
    Bibliografía.

    -José Vasconcelos, Breve Historia de México.
    -Celerino Salmerón, Las Grandes Traiciones de Juárez. Tradición.
    -Armando Fuentes Aguirre, La roca y el ensueño. La otra historia de México: Juárez y Maximiliano. Ed. Diana.
    -Salvador Abascal Infante, Juárez marxista. Tradición.
    -Armando Ayala Anguniano, La Epopeya de México Vol. II, Fondo de cultura económica.
    -Francisco Bulnes, El Verdadero Juárez y la verdad sobre la intervención y el imperio.
    -José Ortiz Monasterio, Juárez el impasable (artículo de la revista Nexos, sept 2001).

    • JOSE LUIS MORA
      2014/11/20

      JOSE LUIS MORA,. DE ACUERDO BENITO JUAREZ FUE UN TRAIDOR MOVIDO POR SU CALIDAD DE MASON, SIEMPRE MANIPULADO POR LA JUDEOMASONERÍA DE U.S.A., COMO HASTA LA FECHA 2014, EN QUE SIGUEN PONIENDO PRESIDENTES MASONES A SU CONVENIENCIA.

  6. Rogelio Lizcano quieras o no Juarez da el pais a los EU para su libre transito, tanto de mercancías, personas y tropas, asi como uso de la fuerza (entiéndase ejercito de los EU en territorio nacional) con o sin permiso de Mexico. Hay que conocer y entender el contexto y el verdadero significado del tratado, no solamente leerlo tal cual.

  7. Mauricia Pérez
    2013/08/15

    Estimados todos, antes de emitir una opinión visceral y solamente llevándose por lo que dice a la letra el tratado mencionado aquí, les recomiendo leer el siguiente texto de Jorge L. Tamayo, bastante objetivo y fundamentado en documentos históricos tanto de México como de Estados Unidos: http://codex.colmex.mx:8991/exlibris/aleph/a18_1/apache_media/C24SVXIIC6E8I75SQMPSCQAL9CMCKK.pdf
    Si bien la iglesia y conservadores ha insistido en la traición de Juárez, hace falta echarle una revisión a la historia. No fue perfecto, pues nadie lo es. Pero tampoco fue el vendepatrias que han querido que creamos y que la ultraderecha sí ha demostrado ser.

  8. Jesús Glez
    2013/08/15

    Hacen referencia a Comonfort cuando este desistío por las ideas liberales cuando su mamá le tenía miedo de irse al infierno. Nadie menciona que el clero católico tenía las manos llenas de dinero. Cuando no había registro civil, y los cementerios le pertenecían a la iglesia. El clero católico es el único responsable de lo que México vivió

    • jlgs
      2013/08/15

      Jesús: Respeto tu opinión pero no das ningún argumento. Cualquiera puede atacar al clero o a Juárez, no cualquiera da sus argumentos. Te pido por favor que expliques las razones por las que dices que «el clero católico es el único responsable de lo que México vivió″, porque la intención de este foro es para debatir ideas y razones, no nada más para expresar opiniones.
      JLGS

      • juan sanchez
        2013/12/25

        El artículo es tendencioso.En el tratado original (que no vende territorio ni soberanía) hay como anexo un convenio que en la práctica implicaba asistencia militar recíproca por lo que EUA entraría en guerra con los conservadores y la invasión extranjera que ya se preveía.

        Eres parcial. No comentas sobre el extenso escrito de Mc Clic que pretende sustentar con bibliografía (sin incluir la bobería referida a el loco Valdés: televisa transmitió muchas más similares; como si mucho le importará el civismo y la historia a esa televisora) pero todo ello al fin de cuentas sólo son puntos de vista personales. Los invito a publicar documentos históricos. En el tratado como ya alguién lo señaló se reserva la soberanía (artículo 7) y en los artículos convencionales se acuerda la asistencia recíproca.

      • jlgs
        2013/12/26

        Juan: no respondo personalmente a todos los comentarios que se publican, porque esto es un foro y no un diálogo entre cada lector y yo.
        Con respecto a este tratado, te respondo. Dices «…EUA entraría en guerra con los conservadores y la invasión extranjera que se preveía». Creo que EUA es el peor ejemplo de un país que defendería a México, dados los antecedentes de la guerra de 1847, en que se quedaron con más de 2 millones de km. cuadrados de territorio mexicano. La historia de las relaciones entre México y EUA fue durante todo el siglo XIX un aprovechamiento continuo por parte de ellos de las debilidades de los mexicanos, o de fomentar esas debilidades creando división entre nosotros, como lo hizo magistralmente Joel R. Poinsett hacia 1820. En estas condiciones, cualquier tratado con EUA en donde se les da libre paso por tres puntos diferentes «pero se preserva la soberanía» es letra viva en el derecho de paso y es letra muerta en la preservación de soberanía.
        Por último, invitas a publicar documentos históricos, me parece pertinente. También me parece adecuado que tú mismo lo hagas.
        JLGS

      • Salvador Gonzalez Ramirez
        2014/07/15

        El artículo no es tendencios , el artículo es un relato de historia y punto

  9. antonio
    2014/01/02

    No estoy a favor ni en contra de Benito Juárez. Lo que si, tanto el partido liberal y el partido conservador requerían de dinero. Cualquiera de estos dos nos iba a vender.

    • jlgs
      2014/01/02

      Creo que esto es lo más sensato que se ha escrito en el sitio sobre el tratado McLane-Ocampo: los conservadores aliados con los franceses, y los liberales con los norteamericanos; ambos, buenos ejemplos de patriotas…
      JLGS

  10. IGNACIO MORENO VELASCO
    2014/02/10

    ESTIMABLES COMPATRIOTAS, EL DOCUMENTO ES REAL

Deja un comentario