SEMANA SANTA EN AYACUCHO.

Apuntes para una Reflexión: Luis Ayala Huamaní.

Desde las tierras Aztecas hasta la Patagonia, Ayacucho es la ciudad peruana, que ha alcanzado renombre mundial, por ser el único lugar de esta parte de América donde se celebra una de las más grandiosas festividades de Semana Santa, con una profunda fe religiosa y hondo recogimiento, meditación y solemnidad, rememorando el sacrificio cruel, injusto de Jesús Nazareno, cuyo dolor, sufrimiento, y soledad; la ingratitud de sus discípulos, no obstante los siglos, trascienden hasta nuestros días.

Hasta ahora todavía se nos oculta las razones, los motivos y de quienes realmente fueron los responsables los autores de este crímen, »el ajusticiamiento», del vejamen al que fue sometido Jesús Nazareno. ¿Qué lección, qué mensaje, nos querían dejar a las futuras generaciones? Son interrogantes que al igual que la injusticia, el dolor, el sufrimiento, la soledad de Jesús, trascienden hasta nuestros días.

¿Habrá cambiado el mundo en esencia hasta ahora?, ¿ha cambiado para bien o para mal la humanidad?, valió la pena el sacrificio de Jesús por salvar a la humanidad?. Antes de responder cabe analizar cuáles fueron los mensajes de Jesús, su preocupación principal fue pregonar el amor entre el prójimo. El amor que debemos  tener hacia nosotros mismos, valorarnos para luego estar en capacidad de dar y recibir amor. No olvidar, el haber resumido los Diez Mandamientos en dos setencias, AMA A TU PROJIMO COMO A TÍ MISMO, NUNCA HAGAS A OTROS LO QUE NO TE GUSTARÍA QUE HICIERAN CONTIGO.

A parte que se preocupaba por el desorden social y la injusticia de esos tiempos, por el ultraje y el trato inhumano a los esclavos por parte de los grupos de poder del Egipcio, Griego y principalmente el Romano. No olvidar que fue el gran Espartaco, inspirado en la Doctrina de Jesús, encabezara una de las más grandes rebeliones de los Esclavos.

Cabe señalar que fue Jesús, que se enfrentó a los grandes mercaderes judíos dirigidos por los rabinos, al desalojarlos, él mismo del templo. Todos estos actos de Jesús, creaba ya malestar generalizado en este sector de los judíos materialistas, quienes se quejaban e insinuaban del peligro de las relaciones económicas con el imperio romano.

Dada esta reflexión, la respuesta es obvia, los que exigieron y mandaron matar con sufrimiento, véjámenes inhumanos a Jesús fueron los judíos materialistas dirigidos por los rabinos, aquellos que desarrollaron el comercio mercantil, aquellos que cometían invasiones, saqueos, asesinatos contra los pueblos hebreos  en nombre de Jehová, por la tierra prometida. Los mismos judíos desde el monte Sinaí con Moisés a la cabeza, se proyectaron a través de los siglos, adueñarse del mundo. Para esto se prepararon, que nada ni nadie podía oponerse.

Los que se adueñaron por medio de estrategias bien organizadas de infiltración, penetración y apoderarse de los más altos cargos de los Estados y de los territorios ocupados, primeramente gran parte de Europa, principalmente Inglaterra, Luego América del Norte, hoy EE.UU. Paulatinamente en Medio Oriente, Israel y en América del Sur, Chile.

Son estos mismos judíos, los que que bombardean pueblos enteros para apoderarse de sus riquezas. Por un lado el SIONISMO, por otro lado con invasiones bélicas, con tecnología sofisticada, haciéndose las víctimas, clamando justicia infinita.  Para endeudarlos luego de destruirlos, con el pretexto de una salvadora reconstrucción, mediante préstamos someterlos y cobrar fuertes intereses. Ese es su razón de ser.

Para la humanidad en el fondo no ha cambiado nada, porque Jesús luchó por la Justicia Social, por la igualdad entre los hombres para compartir sin distinción alguna ni de raza ni de clases las bondades de nuestro planeta.

Sus asesinos justifican que así estaba predestinado por Ley divina, que tenía que cumplirse para salvar a los hombres del pecado. Porque así está escrito en las sagradas escrituras. Que, ningún hombre, pueblo o Estado debe opornerse a este Gran Proyecto de los Judíos de Dominio del mundo. CREANDO ASÍ POR UN LADO, UNA OPULENTA RIQUEZA EN MANOS DE UN GRUPO PRIVILEGIADO QUE DIRIGEN LA ECONOMÍA MUNDIAL Y DE OTRO, UNA GRAN EXTREMA POBREZA, DOLOR Y SUFRIMIENTO DE PUEBLOS ENTEROS, como la que vivió Jesús Nazareno.

En esta parte del planeta, Ayacucho. Una ciudad que emerge al empuje de la migración de la población rural, por falta de oportunidades en el campo. Desde la invasión española, la eficiente labor de evangelización principalmete por los jesuitas y franciscanos hacia la población andina, se ha ido fortaleciendo y organizando estas festividades que perduran en la fé hasta nuestros días. CUANDO LLEGARON LOS ESPAÒOLES, ELLOS TENÍAN LA BIBLIA Y NOSOTROS LAS TIERRAS.  NOS DIJERON CIERREN LOS OJOS Y OREN.  NOSOTROS CERRAMOS LOS OJOS Y ORAMOS.  LUEGO, AL ABRIR LOS OJOS ELLOS TENÍAN LAS TIERRAS Y NOSOTROS LA BIBLIA.

Las solemnes fiestas de Semana Santa, están representadas por las dos grandes culturas:La Cultura  Cristiana Occidental y la Gran Cultura Andina pagana. La Cultura Occidental, representados por sus 33 iglesias, las solemenes representaciones desde el Domingo de Ramos, la entrada triunfal de Jesús, Las misas, y el esplendor de sus procesiones, siendo la del Santo Sepulcro el momento de mayor recogimiento y fervor religioso.

La Cultura Andina representada, por las fiestas de baile, con bandas de música, las grandes ferias agropecuarias y ganaderas,con abundante chicha de qora, las suculentas y variadas comidas típicas de la región. En señal de agradecimiento a la madre tierra, por ofrecernos los primeros frutos tiernos y sabrosos.

Los eventos de Jalatoros o pascuatoro, sencillamente fue una significativa burla a la cultura occidental, poque el toro sin tener culpa, fue traido por los españoles. Sueltan a los toros por el Jr. 28 de Julio hacia la plaza mayor, y los jóvenes venidos de distintas urbes, corren ya sea adelante o detrás, de estos animales, con gritos de triunfo, que culmina con la representación de castillos humanos en la plaza, señal de tiunfo de la Cultura Andina pagana.

El día domingo de pascua, al rayar la aurora, después de la misa de las 4 de la mañana, sale la procesión de Jesús resucitado, presente la Cultura Cristiana. Al mismo tiempo la población solemnemente recibe el esplendor de los primeros rayos del Sol, El Sol es la divinidad que representa nuestra Cultura Andina.

Son las dos grandes fiestas las que se celebran, la cristiana occidental y la pagana andina, el pueblo ayacuchano, se identifica con Jesús, en sus luchas, en su sufrimiento, en su dolor, en su soledad, con que inmoló su vida, porque para nuestros pueblos andinos, está todavía lejano el nuevo amanecer, la vuelta del Inkari. La resurrección significa, el renacimiento, la reconstrucción, de nuestra Cultura Andina pagana.

La Semana Santa de Ayacucho atrae a propios y extraños, al turismo nacional e internacional. Haciendo de esta fiesta, majestuosa, misteriosa, grandiosa, de mucha energía magnética. Hubo de todo, las discotecas abarrotadas de parejas, para algunos, escandalosas y pecaminosas, fuera del control de las autoridades.

Es meritorio reconocer, a los Mayordomos, a los organizadores, a las Autoridades, a todas las Instituciones públicas, especialmente AL AYNI WASI, la Cooperativa de Ahorro y Crédito María Magdalena, por mantener y contribuir a la solemnidad de estas fiestas santas, poque ellos cumplieron  satisfactoriamente la gran tarea de Mayordomía.

Lo más sabio que escuché a una señora muy sencilla muy ayacuchana, ante las hipócritas y mordaces críticas de algún sector, decir: «Los forasteros y los turistas vienen a divirtirse y no a confesarse».

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