PRûLOGO DE UN CAMARADA:

Fundamentos para una Economía Nacionalista.

                                                                I

«Fundamentos Para una Economía Nacionalista». Es este un libro militante, pero precisamente por ello, también es una obra de propuesta, orientada a la superación de nuestra condición de país no solo pobre y en declinación sino también de sufriente de una «EXTRAÃ’A  DICTADURA» (como lo diría Viviane Forrester), que no es otra que la proveniente de la globalización denominada y conducida por los EE.UU.

Esta «EXTRAÃ’A DICTAURA», sin embargo, enmascara su viejo rostro de dominacición mperial, cuyas raíces se hallan engarzadas con el Imperio Romano, que civilizó Europa Occidental, cuando ya nuestras antiguas poblaciones tenía tres mil años viviendo en ciudades, (es decir en un ambiente civilizado). Pero por su orden  mismo, la civilización Europea nació bajo el signo del individualismo más cruel, de las guerras imperiales y de la religión cristina, (que devino en el transfondo espiritual del militarismo imperial de la Roma posterior al emperador Constantino).

Esa civilización brutal, militarista e ignorante, impondría enseguida en toda Europa Occidental el oscurantismo medieval, que campea  ese continente del siglo V hasta comienzos del siglo XVI, en que el oro de los Inkas y luego de los Aztecas, les dieron el impulso vital que dio orígen al llamado RENACIMIENTO.

A diferencia de esa Europa ignorante, militarista, brutal e imperialista, en la Indoamérica de la antigüidad, florecieron 3 grandes civilizaciones: Inka, Azteca y Maya. Todas ellas superiores a la Europea; particularmente esto es cierto en el caso de los Inkas, que en la geografía más difísil del mundo alcanzaron logros tecnológicos tan fantásicos (la topografía de los abismos), que aquí tuvimos una población de decenas de millones de habitantes, ubicadas en pequeños valles, en que la productividad llegó a niveles hoy casi inconcebibles. Asi es como nuestros antepasados hicieron fértiles los desiertos de la costa, sembraron en cerros y en laderas una fenomenal variedad de alimentos, a la par que criaron una ganadería variada y altamente productiva.

Todo el inmenso caudal de los conocimientos científicos (sistemáticos, objetivos y organizados) de nuestros antepasados sobrepasaban, de una manera definitiva e inmensamente abrumadora, a la Europa ignorante, poblada de hambrientos sanguinaria, cruel y bestial y que viveron en el medioevo católico y apestoso, (pues las pestes arrasaban con periódica frecuencia a toda su población famélica y desnutrida).

Pero si bien es verdad que uno de los fundamentos de la grandeza y prosperidad de las poblaciones del antiguo Per?ron sus formidables logros tecnolólgicos, otro de los soportes de sus éxítos espectaculares radicó la forma de su economía. Ella se estructuró sobre la base de ordenar la producción de todo un poblado, (el cual se organizaba y funcionaba como una gigantesca familia), en que se procedió de manera que todos tuvieran medios de vida y en que se producían en forma de cooperativa ( através de la MINKA y el AYNI). Pero cuando, por razones naturales había insuficiente aprovisionamiento de algún producto que era típico de otra región o altitud, entonces se procedió de modo que el pueblo tuviera acceso a esas otras altitudes y regiones a allí laboraban mitimaes del propio pueblo. ASI ES COMO, SIN NECESIDAD DEL TRAFICO COMERCIAL, TODOS LOS PUEBLOS TENÍAN TODO LO NECESARIO PARA SUSTENTAR SU SUPERVIVENCIA.

La grandeza de nuestro pasado, pues tuvo como uno de sus fundamentos, la búsqueda  y el logro de la autosuficiencia de todos y cada uno de los pueblos asentados en los distintos valles. Esa búsqueda de la autosuficiencia se llama hoy «ECONOMÍA  NACIONALISTA».

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