Los desgarramientos sociales/culturales y los Grupos de Poder…al 2012

Apuntes para una Reflexión: Luis Angel Ayala Huamaní.
 Van pasando 530  años desde el momento que los europeos llegaron a nuestro continente ABDALAYA, con Cristobal Colón, luego vendría Francisco Pizarro, Diego de Almagro, Hernando de Luque, a Perú. Hernán Cortés, hacia México, encabezando la más feroz y despiada invasión genocida, promovida por la corona española, se han escrito muchas historias, muchas versiones…pero ninguna se acerca a la verdad, fueron escritas obedeciendo intereses de poder, por el contrario han destruido, ocultado,  todo lo que estuviese al alcance de sus manos…en concreto hoy en siglo XXI, hay dos peruanos, el de raíces profundas, milenaria y tawantinsuyana, y otro los descendientes de los invasores, que son dueños del Perú, El Perú maldito y el Perú bendito para PPK, si la derecha es criolla, la izquierda también es criolla, líderes que dirigen grupos, instituciones sociales pero que en vez de direccionar las luchas de los pueblos, siempre los truncan, negocian bajo la mesa, por eso se les llaman caviares, no sirven al pueblo peruano, sirven a intereses foráneos, cada quien analice, ahi está a la vista, quienes saquean al país, quienes mienten, quienes  engañan con falsas promesas, realmente quienes son los dueños del Perú? el resto es sólo teatro, historia, que la TV y prensa basura propala, todos son serviles, que callan, se confabulan y negocian a espaldas del pueblo, apátridas, cuya patria es sólo su bolsillo…

Se hace necesario esclarecer el momento que vive el país, aun cuando tengamos que remontarnos a años vividos en el Perú sobre los procesos desgarradores de la lucha por la invasión genocida española y el comportamiento de los grupos de poder, que en el siglo XIX y parte del silgo XX prevaleció la explotación y discriminación  del sistema de hacienda y por último de cómo los peruanos tenemos que estar alertas a los intentos desgraciados de represión, como consecuencia de la reaparición de grupos violentistas.
 
Lamentablemente la prensa  conservadora de antes y neo conservadora de ahora, no entienden los problemas sociales, pues, a través de sus campañas periodísticas no sólo ven fantasmas, sino no quieren sin reconocer que los grupos progresistas, por ejemplo, están en mejores condiciones doctrinarias para combatir el neosenderismo.
 
Paradójicamente, los movimientos de la sociedad civil y de los grupos progresistas y de izquierda (quienes están dotados de conocimientos sobre las ideas políticas de los neosenderistas), son los que se responsabilizan por la lucha ideológica,.
 
Asimismo, cabe considerar que se puede llegar a la represión por parte la autoridad, a la cual se le ha dicho que estos movimientos de lucha ideológica están infiltrados de miembros del Movadef, y se apliquen los dispositivos  confusos del peculiar negacionismo peruano.
 
Finalmente, se adjunta a este escrito, un artículo sobre los caviares, formulado por el profesor visitante Steven Levitsky. Esperamos que dicho artículo sirva para tener una visión completa del fenómeno llamado caviar, que ha sido y es puesto de moda por políticos que no saben del origen de la palabra caviar, y menos están preparados para darse cuenta de la trascendencia que los caviares tienen en la vida política y social del Perú actual.
 
Atentamente:
 
Fernando Arce Meza                              Surco, 27 de Noviembre de 2012
 
 Los Desgarramientos Sociales/Culturales y los Grupos de Poder y sus Intereses (Colonia a 2012)
 
La prensa entiéndase periódicos, radios y canales de televisión continua manteniendo el espíritu del conservadorismo peruano. Sus campañas son las siembras que luego de un tiempo de las manipulaciones, recoge las cosechas como medias verdades que terminan en mentiras, las mismas que tienen a la vez ser significativos psicosociales.
 
«El Comercio» no es un canal de televisión como para llegar a las segmentos «D» y «E», a pesar de ser un diario principal y que tiene sus satélites como Perú 21, sus campañas son captadas por los electores pertenecientes de los segmentos «A» y «B» que en su mayoría son personas decentes y educadas, pero, conservadoras y de respuestas negativas al cambio.
 
Sin embargo, «El Comercio» de las grandes páginas no sólo es dueño de sus diarios satélites, sino también es de por los menos dueño de dos canales de televisión: uno, el canal 4 que llega a todos por ser de señal abierta y el otro es el canal N dirigido a personas de ingresos altos y que tiene periodistas de regular formación como para llevar acabo entrevistas y hasta comentarios.
 
Es decir, el  grupo del diario «El Comercio» domina a un público más que suficiente, destinado a contrariar la verdad y en momentos escogidos a inducir y lograr miedos, de tal manera que usa y abusa de sus lectores y televidentes, como para convencer que nada en el Perú puede cambiar y quienes lo intentan – académicos, profesionales, sindicatos, agremiaciones de la sociedad civil y movimientos políticos y sociales progresistas – éstos son elementos contrarios al sistema de vida bicentenaria, por tanto, son peligrosos porque éstos sufren  la infiltración de los violentistas. 
 
Es obvio, que este grupo «EL Comercio» es uno de los poderosos lobbis económicos y políticos, en esto último se adhieren al poderío del diario mencionado: el fujimorismo,  la APRA de García Pérez y oros grupos donde sobresale el exalcalde Lima Castañeda Lossio. Los grupos políticos resultan a la vez voceros en el Congreso Nacional, y siguen todas las consignas y directivas del grupo «El Comercio».
 
Estos últimos son mascarones de proa y parachoques en el Legislativo, dirigidos a combatir las ideas progresistas y de izquierda o que simplemente sin pertenecer a ninguno de los  grupos políticos y sociales no comulgan con la forma de actuar del grupo poderoso «El Comercio» y sus compañeros de sus intereses casi siempre vinculados en muchos casos a la corrupción y a la discriminación cultural, particularmente provinciana, dándoles la espalda, y con ello imposibilitan el reencuentro de las culturas, etnias y la integración nacional. .
A este efecto manipulador de la noticia de los grupos poderosos como «El Comercio», se le suma por su fuerza periodística, el grupo RPP que, cuenta con una red de sintonía en el ámbito limeño y de llegada también nacional a decenas de sus propias radioemisoras, además de la RPP TV.
 
Estos grupos de comunicación como hemos visto no están no sólo en la difusión de programas que dicho sea de paso son de baja calidad, sino ellos forman el gran engranaje del neo conservadorismo de dimensión económica – por los intereses que defienden – y de orden cultural para imponer la forma de vida ligada al proceso de discriminación étnica y otras formas de la vida personal y de los grupos. 
 
No debemos olvidar que el Perú, en su recorrido histórico todavía existe una  situación crítica de divisiones sociales, económicas y culturales, en que se  evidencian las desigualdades extremas y un paulatino empobrecimiento que nace como resultado a lo dicho por intelectuales como Francisco Miró Quesada Canturias que en su primera adultez, señaló que los peruanos sufrimos el desgarramiento inicial fruto de la conquista e invasión española en el siglo XVI.
 
Este desgarramiento supone no sólo partir el corazón de pena y maltratar el alma, sino desgajar – separar con violencia – y despedazar – dividir, como destruir -. Es decir, pasar de un orden a otro, pero para ahondar las diferencias con mucho dolor psicológico y físico del hombre peruano. 
 
Con la Independencia se ha dado el segundo desgarramiento donde predominó  la discriminación y la explotación más dura de las mayorías, primero indígenas bajo el trabajo de la hacienda agraria en los siglos XIX y parte del XX, y después con otros sectores sociales mutualistas y sindicales que incluiría la clase media en el proceso empobrecimiento total de la sociedad peruana en la década del 90 y la primera década del siglo XXI. En todo ese tiempo primó en la República el vivir con desigualdad, negándose hasta ahora una redistribución de la riqueza material y cultural..La República, a pesar de la libertad – criolla -, en lo sociológico aún persiste en el Perú republicano la colonialidad interna.  
 
En doscientos años el conservadorismo, rechazó el liberalismo que produciría cambios sustanciales. El actual Perú mantiene su espíritu de quietismo social, ahora es neo conservador y está atravesado por el neoliberalismo económico que contraría al liberalismo primogénito. Este no se llegó asentar la compresión  de la libertad de los E.E.U.U. contra la Inglaterra colonial, y la fraternidad incluida la solidaridad de la Revolución Francesa en el sentido amplio de lo libertario.
 
El neo conservadorismo saca de su cosecha el tercer desgarramiento en contra de la sociedad peruana, está decidido a reprimir a quienes aspiran y proclaman programas de cambios y la marcha progresista. No darán tregua, tienen un recurso combatir la antipatria genocida del PCP-SL que, a través del Movadef resucita al neo senderismo; el acabar con este hecho político social, viene impulsando dispositivos del negacionismo, el que puede semejarse al artículo 53 de la Constitución Política de 1933 que puso fuera de la ley a los partidos políticos de ideologías internacionales al Perú, ello conllevó la persecución del Aprismo y de los miembros del PC desde los años 30 hasta 1956.
 
Con este primer acto del confundido dispositivo negacionista pone en peligro a los movimientos políticos progresistas y de izquierda, pues bastará cualquier acusación que insinúe cercanía a los violentistas, para aplicar la represión. No se entiende que al neo senderismo se le combate en el campo ideológico; pero, como bien sabemos ningún movimiento político (excepto los académicos, los llamados caviares, los  progresistas y la izquierda de raíz democrática) está preparado o carecen de conocimientos: en liberalismo, en el campo libertario y en elmarxismo como corriente filosófica. ¿Existe en la DBA cómo para debatir?, 
 
La instalación de los liquidadores en el caso de inconcebibles acusaciones terroristas, paradójicamente será en contra de quienes asumirían el combate ideológico contra el Movadef. Esto mostrará la proximidad al tercer desgarramiento socio/cultural. Algunas campañas represoras y confusionistas las estamos viviendo, han comenzado con dividir a Gana Perú, distorsionando el voto de los nacionalistas en el Congreso al sancionar indebidamente al parlamentario de izquierda Javier Diez Canseco.
 
Sigue la campaña sin tregua contra la Alcaldesa  de Lima Metropolitana por ser mujer y de izquierda, consideran los neoconservadores el imposible que Lima  Metropolitana esté en manos de la Señora Susana Villarán.
 
Además, sin un sentido de racionalidad, se le hace responsable directa, a través de las encuestas del diario «El Comercio»: de la antigua y en alza delincuencia en Lima; y del macabro festín de los mayoristas y sus sicarios de la Parada, al reprobar el funcionamiento del Mercado de Santa Anita y el cierre definitivo de la Parada mugrosa y delincuencial. Esta acción realizada por la  policía ha pedido MLM, el hecho respondía a levantar el principio de autoridad, que nunca en Lima Metropolitana se había producido, aunque con ello se acusará también a la PNP de haber procedido apresuradamente.
 
Finalmente, es claro que el Perú está cerca de situaciones desmedidas: la represión, abuso contra la libertad de expresión, de una voluntad por el desgobierno Metropolitano – Lima no es una ciudad más, para que lleguen nuevamente personajes como Castañeda Lossio y su grupo que – esperan llevarse nuevamente la Municipalidad en peso – y financian la revocatoria del gobierno de la ciudad capital, lo que resulta peligroso, como el paso en cuatro años de tres alcaldes, además del dispendió de cerca de 200 millones de soles del Tesoro Público (revocatoria y elecciones), y se incentive el mayor desprestigio de la Policía Nacional con el probable descabezamiento de sus jerarquías.    
 
 Los Caviares Desde Otro ángulo
 
Steven Levitsky
Diario «La República», 16 de septiembre de 2012
 
Simpatizo con el magistrado de la CIDH que preguntó por el significado de «caviar» en el «idioma peruano». Nunca entendí bien qué era. Primero, pensaba que era una copia  del término francés «izquierda (gauche) caviar.» Parecía una expresión del marxismo bruto, en lo cual nuestra ideología debería corresponder a nuestra clase social. Desde esa óptica, el caviarismo era una especie de «falsa conciencia,» dado que solo los obreros, y no los acomodados, deben ser de izquierda.  Pero en el Perú, no eran los marxistas ortodoxos que hablaban de la izquierda caviar. Era la derecha, que supuestamente abraza la idea -liberal- de que cada individuo forma libremente sus opiniones. 
 
Mi confusión se ha profundizado en los últimos años.  «Caviar» ya no se aplica solo a figuras de centro-izquierda, sino también a liberales del centro y centro-derecha, como Augusto Álvarez, Rosa María Palacios, Beatriz Merino y hasta Mario Vargas Llosa.  Hoy en día, no es necesario hablar a favor de los pobres y la redistribución para ser caviar.
 
¿Qué es lo que distingue a los caviares del resto del mundo, entonces?  Según Carlos Meléndez, los caviares combinan el liberalismo político (defensa de las instituciones democráticas y los derechos ciudadanos) con un «estilo de vida acomodada», un «desviado sentido de la realidad», y cierta intolerancia (el caviar «siempre cree tener la razón»). En otras palabras, combinan elementos ideológicos con elementos sociales, culturales y hasta socio-psicológicos. 
 
Quizás la parte social tenía significancia en el pasado, cuando «caviar» se utilizaba de una manera más precisa, pero hoy en día carece de sentido.   Los caviares forman-igual que sus rivales- parte de la élite limeña.  Y nadie en esa élite tiene monopolio sobre la vida acomodada, un desviado sentido de la realidad, o la intolerancia.   Todos tienen un estilo de vida más o menos acomodado.  Y el desviado sentido de la realidad es un problema para toda la élite limeña.  Claro que hay caviares con poco conocimiento de la realidad social y política, pero hay una enorme cantidad de anticaviares que sufren de exactamente lo mismo. ¿Acaso los PPKausas o los lectores de Aldo Mariátegui conocen mejor la realidad de Cajamarca o de Puno?   Tampoco los caviares se distinguen por su intolerancia.  Hay, sin duda, caviares que están poco dispuestos a reflexionar (o repensar sus opiniones) sobre lo ocurrido en los años 90 -y la falta de reflexión esta mal-.  Pero no me vengan a decir que los figuras anticaviares (Mariátegui, Rey, Cipriani, Martha Chávez) son más tolerantes.
 
Si nadie en la élite limeña tiene monopolio sobre la vida acomodada, un desviado sentido de la realidad, o la intolerancia, estas no son características que distinguen a los caviares de los no caviares.   Son cojudeces.  Las diferencias reales – por lo menos hoy en día – son políticas e ideológicas.  Lo que sí comparten Villarán, García- Sayán, Álvarez Rodrich y mis amigos de la PUCP son ciertos valores, sobre todo un fuerte compromiso con los derechos ciudadanos y las instituciones democráticas.  En muchas democracias, esa orientación no es polémica, pero en el Perú lo es.  Y lo es porque la experiencia de los años ochenta y noventa generó un contexto político distinto.  A diferencia de Argentina, Brasil, Chile o Colombia, una defensa rigurosa de los derechos humanos en el Perú genera conflicto con actores importantes, como el fujimorismo, las fuerzas armadas, y hasta el Arzobispo.  Y peor aún, choca con la opinión pública. Los peruanos enfrentaron un «tradeoff» (o selección) muy duro en los noventa: entre los derechos y la institucionalidad democrática, por un lado, y el orden y la seguridad por el otro.  Después de una década de violencia, una mayoría optó -junto con Fujimori- por el orden y la seguridad.  La minoría que seguía (y sigue) priorizando los derechos humanos y las instituciones democráticas son, hoy en día, los caviares.  Es una orientación políticamente incorrecta en el Perú.  Defender los derechos de los que son acusados de terrorismo, o de los activistas radicales que quieren acabar con la minería, choca fuertemente en una sociedad que sufrió Sendero y el tremendo colapso económico de los ochenta.  Me parece que el verdadero pecado de los caviares no es tomar café en La Baguette sino priorizar los derechos en una sociedad que, en su mayoría, opta por el orden. 
 
Pero la historia podría darle la razón a los caviares.  Si ser caviar es defender los derechos y las instituciones, hay evidencia empírica que el caviarismo beneficia al país.  Según varios estudios publicados en la última década (por ejemplo, los de Dani Rodrik y Daron Acemoglu y James Robinson), la institucionalización de los derechos y la fortaleza de las instituciones son claves para el éxito económico en el largo plazo.  Si los caviares son los que luchan por la institucionalización de los derechos y la fortaleza de las instituciones en el Perú, hay que aplaudirlos.
 
Y hay más: el desarrollo económico genera más caviares. Los valores caviares -sobre todo, la defensa de los derechos y su extensión a grupos que históricamente no han gozado de ellos (mujeres, homosexuales, indígenas)-son valores posmaterialistas. Son banderas que tienen poco que ver con los propios intereses materiales, como el trabajo o mejores salarios.  Como ha demostrado el politólogo Ronald Inglehart, el posmaterialismo solo surge en los sectores que tienen sus necesidades materiales satisfechas: la clase media-alta.  (Los que tienen que preocuparse todos los días para mantener a su familia no tienen el lujo de luchar en defensa del medio ambiente o los derechos de los homosexuales.) Por eso, el posmaterialismo es mucho más fuerte en las sociedades industrializadas, donde casi todos son de clase media para arriba. Según Inglehart, el porcentaje del electorado español, alemán, francés y norteamericano que es «posmaterialista» creció de 10% en 1970 a 25% en 2000. Este cambio fue producto del desarrollo socioeconómico.  En todos los países del mundo, hay una fuerte relación entre la riqueza y la educación, por un lado, y las orientaciones posmaterialistas por el otro.
 
El Perú sigue siendo mayoritariamente materialista.  Pero el cambio se viene, y el crecimiento económico lo acelera.  Más riqueza y más acceso a la educación generan más liberales posmaterialistas -o, traducido en idioma peruano, caviares-.  Un Perú desarrollado será un país mucho más caviar que hoy.

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