LA HORA CERO DE MI….

Apuntes para una reflexión:  Luis Angel Ayala Huamaní

Tener tantos abrazos
envueltos en papel celofán
y no tener a quién regalar
un pedazo de corazón;
y no tener una araña
que nos pida una mirada,
y no tener una paloma
que nos solicite
una migaja de pan,
y no tener un ratón
que nos arranque el paso.
Tener tantos besos
enlatados ahí, en la mesa
y están distantes tan lejos
lejos de la madre enferma
y están distantes y tan lejos
del cuerpo femenino
y están distantes, tan lejos
de la carne inocente,
nuestras carnes….
Y no tener, a quien enrollar
con nuestro anillo de Júpiter
y no tener a quien manchar
con el beso de navidad.
Tener tanta sangre
tanto color, tanta luz
tanta célula, tanto movimiento
y estar solo y tan solo
como el libro huérfano
del que ya se conocieran
todas sus páginas
del que ya se borrarán
todas sus letras
del que ya se amarilló
el territorio de su papel.
Tener tantos pañuelos
llenos de Universo
y no tener un hijo que nos llore
ni un raquítico rio en la mejilla
que nos salpique la faz
ni un cuerpo desnudo que vestir
ni un perro que nos ladre de dolor
ni una gota de tristeza que limpiar
ni un granito que nos golpee
el alma nos entristece
es majestuosamente terrible….

Si alguna vez te dije: te amo!
te diré, sí, te amo, nuevamente
y lo diré cuántas veces sea necesario:
Supe brindarte todo mi amor
y lo sabes muy bien, me entregué a ti,
pero en esta hora mustia en que escribo
te diré, es verdad te amo…!
te amo como el estruendo de un trueno
como la dulzura de un rocío
como el vuelo de las palomas
volando en libertad, te amo!
como el susurro de un río
que en su sueño abraza la rivera,
te amo en el canto de mi guitarra
entre sueños hilvanados, te amo!
pero, quizá por ello, me despido,
siento que hoy algo de mi, murió
siento que me voy, languidece en mi
cada fibra del ser que te ama…
me voy de ti, con la carga del dolor
del dolor de no hallarte en la hora,
en la hora de mi inmensa soledad.
Todo pasó en mi, más hoy termina todo
sólo guárdame en la dulzura de mis besos
o en los momentos que muy dentro de ti
veía tus ojos morir
al latido de nuestros corazones,
aquellos momentos supremos
disfrutando del premio final
ni yo mismo se,
de porqué esta despedida
sólo compréndeme, me voy, te dejo….
te dejo libre, como las palomas
como las palomas del campo,
libre tal como te encontré
y libre tal como te amo….!

1 comentario en «LA HORA CERO DE MI….»

  1. Igual se siente mi alma,
    carcomida por la distancia,
    abrazando el vacío,
    susurrándole al viento
    las amorosas palabras,
    besando el espacio entre tu boca y la mía…

    Adios, se libre cóndor majestuoso…

Deja un comentario