La Educación en debate…

LA EDUCACIÓN EN DEBATE

Trujillo, 9 de agosto 2012

 El tema de la educación peruana ha vuelto al centro del debate nacional; pero su enfoque peca de unilateral. Se centra en el maestro y de manera particular en la llamada Carrera Pública Magisterial. Y peor aun, se culpa a los maestros de la crisis de la educación. Y en el colmo del cinismo, descaro y desfachatez, la derecha más reaccionaria, sataniza a la organización sindical de los maestros: EL SUTEP, que representa la unidad y confluencia de las masas magisteriales. El gremio de los maestros peruanos ha cumplido 40 años de vida institucional. Se constituyó en julio de 1972 y significó la culminación de un proceso de unidad de los maestros peruanos. Modestamente, soy parte de ese proceso, pues ingresé al ejercicio docente en 1966, tras egresar de la Universidad Nacional de Trujillo en 1965, en la especialidad de Filosofía y Ciencias Sociales. De manera que gran parte de mi vida la he dedicado a la educación, tanto en la función docente, como en cargos jerárquicos.Desempeñé el cargo de director de Educación Secundaria de Adultos (Sección Nocturna) del Centenario Colegio Nacional «San Juan» de Trujillo. Por eso, creo que puedo opinar – modestamente – sobreel tema de la educación.

Cierto es que la educación peruana padece, sufre una crisis, que no es de ahora. Por supuesto que los maestros tenemos alguna responsabilidad; pero no somos los únicos responsables. Hay responsables mayores. El responsable mayor es el ESTADO PERUANO, y de manera concreta, los sucesivos gobiernos de turno. Pero las deficiencias de la educación peruana no son de ahora. Lo que hoy tenemos es la acumulación de problemas que vienen de atrás que no han sido resueltos por los diversos gobiernos de la vida republicana.

El historiador Jorge Basadre demostró en su época que la educación peruana estaba en crisis desde mucho tiempo atrás. Citaba un discurso de Piérola en 1897, donde dice que la educación primaria se encuentra en mal estado; que no proporciona instrucción y mucho menos formación. También se refería a la influencia negativa de los medios de prensa de la época.

José Carlos Mariátegui (1894-1930) analizó a profundidad el tema de la educación. Fue él quien planteó que la educación es un problema económico – social. Y que la educación no es un problema estrictamentepedagógico. Precisaba El Amauta que las reformas educativas habían fracasado porque se hicieron ignorando las leyes económicas que rigen a la sociedad. Esta es una tesis que está plenamente vigente; por lo que sería bueno tenerla en cuenta si es que se quiere de verdad enfrentar con seriedad el problema de la educación en el Perú.

En la década del 70 (S. XX) – hace 42 años – se nombró una Comisión presidida por el Dr. Emilio Barrantes, que era un distinguido pedagogo, para que haga un diagnóstico de la educación peruana. Se le conoció como la Comisión Barrantes. Al presentar su informe escribieron lo siguiente: «Fieles a este diagnóstico, es preciso exponer con absoluta franqueza los males que aquejan a nuestro sistema educativo actual».

Se refería a la educación de esos tiempos (1970). La Comisión Barrantes habló de GRANDES DEFICIENCIAS CUANTITATIVAS Y CUALITATIVAS. ¿Cuáles eran?. Se señaló las siguientes: analfabetismo creciente, desatención de los niños de grupos sociales marginados, ausencia de un sistema de recuperación, desconexión con la realidad, falta de sentido peruanista, intelectualismo, memorismo, tendencia academicista; también señalaron la inadecuada selección y formación del magisterio, distorsión administrativa y financiera.

-          La pregunta es: ¿Se han solucionado esos problemas de la educación peruana señalados hace 42 años?. Mi opinión es que la mayoría de dichos problemas persisten. ¿Qué dice Ud. Sr. Padre o madre de familia?

-          La Ley General de educación 23384 (1984), especificaba que los AGENTES DE LA EDUCACIÓN son: La familia, los educandos, el profesorado, La comunidad y el Estado. De manera que el tema educativo no es solo responsabilidad de los maestros.

-          En 1993 hubo un importante diagnóstico. A solicitud del Ministerio de Educación, diversas organizaciones internacionales elaboraron el DIAGNÓSTICO GENERAL DE LA EDUCACIÓN. Esas instituciones fueron: el PNUD, la Cooperación Técnica Alemana, el Banco Mundial, la UNESCO. ¿Cuáles fueron las conclusiones más importantes de ese diagnóstico?. Solamente los menciono: falta de un programa nacional de educación, reducida inversión en el sector, rígida burocracia, unida a un exceso de normas y procedimientos superpuestos con predominio de la gestión administrativa sobre la pedagogía. También se señaló la falta de ideoneidad del currículo para la educación básica, falta de materiales educativos pertinentes, y deterioro y falta de infraestructura y mobiliario escolar.

¿De esto son culpables los maestros?. ¿El SUTEP es culpable de estos problemas de la educación peruana?. ¿Cuál fue la respuesta a estos problemas?. ¿Qué hizo el gobierno de Fujimori?

La respuesta a estos problemas y dificultades NO FUE UNA REFORMA EDUCATIVA acorde con lo que demandaba el diagnóstico. Y no podía hacerse ninguna reforma educativa con cambios significativos porque ya se había instalado el NEOLIBERALISMO en el Perú. El neoliberalismo ha abordado la crisis de la educación en el Perú, siguiendo dos criterios fundamentales: 1º. El criterio de ahorro fiscal y el achicamiento del Estado en lo que concierne a los servicios que le corresponde, que lo lleva a extender la privatización de la educación, con la consiguiente destrucción de la escuela pública, gratuita y universal. 2º) La concepción mercantilista – empresarial de la educación, sometida a las exigencias del mercado y a la formación individual y utilitaria de la niñez y la juventud.

Partiendo de las premisas anteriores se manejan los contenidos curriculares y los métodos pedagógicos, la preparación, selección y valoración de los maestros, el dominio de visiones gerenciales y rentista de la educación. El gobierno de Fujimori promulgó el Decreto Legislativo 882 que legalizó el negocio educativo. Existe una permanente agresión del modelo neoliberal contra la educación pública.

En julio del 2002, el Acuerdo Nacional planteó que al sector educación se debía asignar el 6% del PBI, con incrementos anuales no menores de 0.25%. Cuando se aprobó el Acuerdo Nacional, la relación Presupuesto de Educación – PBI era de 3.2%. Si el compromiso de participación porcentual se hubiera cumplido, en el 2005, el presupuesto de Educación debió representar más del 4% del PBI. Sin embargo, ese año el Ministerio de Economía asignó S/. 8,899 millones al sector Educación (representó sólo el 2.9% del PBI).

Alan García, como candidato, ofreció cumplir con el Acuerdo Nacional. ¿Lo hizo?. Veamos; en el 2006 le asignó el 3.5%; en el 2007, el 3%; en el 2011, el 2.9%. En conclusión, Alan García le mintió al país; se burló de sus electores. Por el contrario, impuso compulsivamente la llamada Ley de Carrera Pública Magisterial (Ley 29062), festinando trámites en el Congreso de la República. Esta ley fue rechazada por el SUTEP. Se desnaturalizó la esencia de la evaluación de los docentes, al reducirla a una simple prueba de conocimientos; mal elaboradas, pues muchas preguntas tenían más de una respuesta. Esta ley fracasó pues no más de 50 mil docentes fueron incorporados a la llamada Ley de Carrera Pública Magisterial.

Sobre el tema de la evaluación, mucho se ha especulado. Algunos desinformados dicen que el SUTEP se opone a la evaluación. ¡FALSO!. El SUTEP no se opone a la evaluación. El SUTEP plantea la evaluación de acuerdo a la Ley del Profesorado (24029 – 25212), que en su artículo 37 dice: «La evaluación de los profesores es permanente e integral». El Art. 38º «establece que la evaluación es un proceso que comprende tres aspectos básicos: a) Antecedentes profesionales; b) Desempeño laboral y c) Méritos. Así por ejemplo, los antecedentes profesionales se refieren a: Títulos o grados obtenidos con posteridad al título profesional en educación; estudios de perfeccionamiento y especialización, o ponencias y trabajos presentados en Congresos pedagógicos y científicos. El desempeño laboral se refiere a la eficiencia en el servicio, la asistencia y puntualidad. Todo lo anterior forma parte del quehacer docente, por lo que debe ser materia de evaluación. Así lo establece la Ley del profesorado que viene desde 1984 (Ley 24029). ¿Pero qué ha pasado?. Los gobiernos de los últimos 25 años jamás se preocuparon por evaluar la carrera magisterial, entendida como proceso integral y no como una simple prueba escrita. La evaluación de los docentes es mucho más que un examen escrito; de dudoso valor científico.

Y el actual gobierno, ¿cumple con el Acuerdo Nacional del 6% del PBI para educación?

La respuesta es ¡NO CUMPLE!, pues el presupuesto de educación de este año, solo representa el 3.15% del PBI.

Seguiremos sobre este importante tema.

Trujillo, 09

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