Javier Silva Ruete, paz en tu tumba…

Réquiem para un digno adversario: Javier Silva Ruete, QEPD.
Eloy Villacrez.

 Conocí a Javier Silva, cuando éramos funcionarios internacionales en la Corporación Andina de Fomento, Javier cumplía las funciones de representante en Lima en 1977 y yo me desempeñaba en la dirección de sistemas y administración, de la oficina central en Caracas.
El Presidente de la CAF Julio Sanjinés Goitia, tenía una percepción muy clara de las complicaciones existentes en el ajedrez político del Perú, cuando la traición de Morales Bermúdez se hizo del poder.

 Don Julio Sanjinés consideró oportuno acercarnos, sabedor de las opiniones divergentes y opuestas que teníamos del desarrollo nacional, fue en una cena en su residencia, donde se inició una amistad que se mantuvo con el correr de los años.La capacidad y formación profesional de Javier es reconocida en diferentes ámbitos, no los voy a reiterar porque sería redundante.

Voy a referirme a un tema personal, probablemente único, al respecto en el verano de 1978, en Caracas, en una de las tantas oportunidades que teníamos de intercambiar opiniones con Javier, evaluábamos los acontecimientos políticos del Perú y Centroamérica, con otro amigo común Wilfredo Pflucker (Peruano, Presidente de ONUDI), manifesté que por intermedio de los grupos políticos de Venezuela, había tomado conocimiento que la victoria en la guerra en Nicaragua del Frente Sandinista de Liberación Nacional contra Somoza, dependía de la articulación militar de los tres frentes de Guerra y ese era el reto, di a entender que de acuerdo al avance de los acontecimientos yo no descartaba mi participación en esa guerra, los sandinistas necesitaban soldados profesionales que conocieran al enemigo, que eran las fuerzas nicaragüenses formados en las escuelas norteamericanas y asesorados directamente con oficiales experimentados, se jactaban que un tal Shelton, que había neutralizado al «Che» en Bolivia ayudaba a los somocistas.

Las opiniones de Javier y Wilfredo, fueron divergentes sobre esta disposición de parte mía de ir a combatir a Nicaragua, tomé conocimiento que ambos le pidieron al Pdte de la CAF Julio Sanjinés que me convenciera de no hacerlo.

Los tres amigos. Julio, Javier y Wilfredo consideraron su deber evitar que muriera por una causa que no era la peruana. Comprendí su preocupación y les agradecí.Para mediados del 78 Javier ya era Ministro de Economía, al inicio del 79, las fuerzas políticas de Lima fueron consultadas por el FSLN, para enviar oficiales a la guerra de Nicaragua, aparte de dos brillantes combatientes civiles Varesse y García, nos alistamos dos militares profesionales, Fernández Salvatecci y yo.

Cuando notifiqué mi renuncia a la CAF, pedí que los derechos que me correspondían les hicieran llegar a mi familia, Javier Silva, recibió el encargo del Pdte de la CAF y cumplió con la discreción que el caso ameritaba.Cuando volví al Perú (1984), Javier me invitó a formar parte del SODE, mi atingencia fue, que el partido debía hacer un pronunciamiento reconociendo el aporte de Velasco al cambio social en nuestra Patria, al no producirse, me encontraba imposibilitado de formar parte de ese partido. A pesar de ello mantuvimos nuestra amistad, hubo momentos que sugirió me involucrara con otros profesionales en la formación de un equipo para  «Salvar al Perú», que luego se conocería como el «Consenso de Washington»,  de Graciela Fernández Baca que era parte de ese equipo, recibí el ofrecimiento para trabajar para el AID, no acepte al comprender que ese esfuerzo era para que nuestra nación fuera perdiendo soberanía en diferentes ámbitos, di a conocer mi punto de vista y me retiré.

Debo reconocer que siendo un adversario político, Javier Silva siempre fue muy sincero y claro en sus convicciones y eso en un país prostituido, con felones y tránsfugas, como se aprecia hoy en nuestra fauna, donde nuestra sociedad perdió objetivos y sólo queda  la adoración al dios dinero, debe hacernos reflexionar, lástima que uno de los pocos confiables del adversario, hoy nos haya dejado.Paz en tu tumba Javier.  

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