El caso Michael Urtecho y la crisis moral del país.

EL COMENTARIO DE LA FECHA: 17- 10 – 2013

– Radio Diplomat de Trujillo, con audiencia internacional, vía internet – 8:10 am.-

(www.radiolibertadmundo.com//www.enfoquesperu.com)

Por: Oscar Felipe Ventura

 

Amables oyentes de «Réplica» del Perú y América Latina. ¡Muy buenos días!. ¡Buenas tardes para todos los oyentes de Europa!. ¡Saludo a los peruanos residentes en Suecia!

Va el comentario de hoy jueves 17 de Octubre del 2013


EL CASO  MICHAEL URTECHO Y LA CRISIS MORAL DEL PAÍS

No voy a repetir lo que ya los medios informativos han señalado sobre el parlamentario liberteño puesto en el ojo de la tormenta. En su oportunidad, en el diario La República declaré que el curso del congresista Urtecho era penoso, pero a la vcez, indignante, porque había puesto de manifiesto – una vez más – el grado de envilecimiento de la política; es decir, la degradación de la política y ponía en evidencia un caso más de corrupción en el Congreso de la República.

Por propia confesión, el congresista aludido ha reconocido lo que él llama «errores». ¿Se acuerdan del término «pecado» que usó don Luis Bedoya Reyes para referirse al caso de su hijo mayor que recibió dinero de Montesinos?

Ni errores, ni pecados. Aquí hay corrupción, que en la situación del Congreso, no es una cosa aislada. La corrupción es uno de los grandes flagelos que sufre nuestra patria, fenómeno social que no es nuevo en el Perú. Es conocida la sentencia de Gonzalez Prada sobre la corrupción en  Perú. Don Emilio Romero en su «Historia Económica del Perú» anotó: «una vida fastuosa de teatro, toros, peleas de gallos y jaranas completa el cuadro de la ciudad de Lima en la época guanera». La aristocracia se enriquecía con el negocio del guano, mientras el Estado y el país se arruinaban.

Don Jorge Basadre se refirió inicialmente al «derroche más atolondrado» y más adelante dijo que todo ello era una «orgía». Tras constatar infinidad de casos, sintetizó la siguiente expresión: «Las grandes plagas de nuestro aprendizaje público han sido de parte de los gobernantes, la mentirael robo y el despotismo, con su obligado compañero, el servilismo».

Así ha sido la vida de la República que fue empeorada con la llegada de Fujimori al gobierno en 1990 con la aplicación del modelo neoliberal. Tanto es así que el sociólogo peruano Francisco Durand ha llegado a la conclusión de que durante el fujimorismo hubo tres mafias: la mafia blanca, la mafia amarilla y la mafia verde. Ese engranaje mafioso no ha desaparecido. Se mantuvo intacto durante el segundo gobierno de Alan García, razón por la cual tiene que ser severamente investigado para la aplicación de la sanción correspondiente, pues los casos de corrupción son evidentes. El camino que le espera es el de Fujimori. ¿Y qué decir de Toledo?. No tiene escapatoria; las pruebas de corrupción durante su gobierno son evidentes.

Vengo sosteniendo que el neoliberalismo ha profundizado los problemas del país. El neoliberalismo no es solo economía; significa también debilitamiento del rol del Estado, debilitamiento de la institucionalidad y de la democracia. El neoliberalismo ha profundizado la crisis moral y la corrupción en la sociedad peruana; también ha agravado las condiciones para la violencia social. El neoliberalismo introdujo el estilo lumpen y mafioso de gobierno con Fujimori y Montesinos, que se prolongó con García y Toledo. El neoliberalismo ha reforzado el cinismo y la mentira como estilo de gobierno y ha devaluado la educación, la cultura y los valores morales. El narcotráfico, la corrupción, la arbitrariedad, las mafias organizadas con el consentimiento oficial, son parte de este escenario.

Resumiendo afirmo que: la corrupción es uno de los grandes flagelos que sufre nuestra patria. Ha echado profundas raíces en los poderes del Estado y se extiende como un cáncer en toda la sociedad. Instituciones como el  Congreso de la República o el Poder Judicial que deberían ser ejemplos de moral y ética se encuentran desprestigiadas por escandalosos hechos de corrupción.

Este es el escenario en el que se da el caso del legislador Urtecho, que como dicen varios, no ha de ser el único.

Esta será la cuarta vez que un congresista pierde su condición de tal a causa de manejos delictivos en la designación de personal a su cargo. Esto es condenable.

El caso Urtecho significa su falta de principios humanos básicos generales. Reflejan una total ausencia de la dignidad personal, del respeto  a la verdad; ausencia del sentimiento de ayuda a otros, de la falta de honestidad, decencia y otros valores elementales que deben practicar quienes ejercen función parlamentaria y otras funciones públicas.

También refleja en éste y otros casos, la crisis de los  Partidos políticos de la derecha que sólo existen como membretes. Solidaridad Nacional no es un partido político; tampoco los otros. Los partidos políticos de la derecha se han convertido en maquinarias electorales transitorias en donde prima el dinero. Estos partidos han convertido a la política en algo puramente comercial, cual si fuera un mercado de baratijas, donde ávidos y curtidos mercaderes compran candidaturas a las vicepresidencias, al Congreso de la República. No hay principios. Los valores éticos, la vocación de servicio, la visión de país, son estorbos. Así, se ha impuesto el pragmatismo utilitario y el individualismo, así como el mercantilismo en la política.

¿Qué hacer entonces?. Diversas instituciones vienen planteando que deben hacerse reformas – cuatro entre ellas -: el establecimiento del financiamiento público de los partidos; las elecciones internas de los candidatos a cargo de los organismos electorales; la supresión del voto preferencial; la alternancia de género en las listas de los cargos a la elección popular. ¿Será suficiente?. ¿Es necesario hacer esas reformas?

Soy de opinión que deben hacerse esas innovaciones, pero será insuficiente. El problema es extremadamente complejo. Corresponde a las fuerzas sanas de la sociedad, enfrentar el problema de la corrupción no sólo como delito, sino como problema ético. Se puede tener éxito frente al delito, pero eso no asegura ni garantiza que no se repita y que los corruptos de mañana no sustituyan a los corruptos de hoy. El Perú necesita la regeneración moral de la sociedad y la construcción de una nueva cultura política y ética fundada en el respeto a la persona, en la solidaridad, y la fraternidad; también en el patriotismo, en el culto por el trabajo y la dignidad humana, en la honestidad y la transparencia.

Se necesita una campaña y movilización nacional por la regeneración moral de la sociedad peruana. Hay que ir hasta las causas de la corrupción. La educación, en todos sus niveles, modalidades y programas, tiene un rol fundamental en esta tarea; también, los medios de comunicación democráticos e independientes.

¿Es posible esto? ¡Claro que es posible!. No es un sueño. Hay necesidad de ir prefigurando la nueva sociedad que queremos construir. No es fácil. Se requiere consecuencia y firmeza en la lucha. Las rondas campesinas del Perú ya lo vienen haciendo. Conozco de cerca su trabajo, porque participo en sus eventos a los que siempre soy invitado. Participé en su primer Congreso Estatutario que se realizó en Trujillo los días 4 y 5 de este mes. ¿Qué dicen los Estatutos de las rondas campesinas?. Señalan como principios: la independencia, autonomía, democracia, la crítica y autocrítica, la autoridad y la disciplina, la dignidad de los pueblos, la autodefensa y el autosostenimiento económico. El art. 5º estipula como valores de las rondas campesinas: la honradez, la laboriosidad, la veracidad, la unión, la justicia, la libertad, reciprocidad, solidaridad y el respeto mutuo. El 7º mandamiento del rondero dice: «No robar ni una aguja ni un manojo de hierba; ser laborioso, no fallar a la palabra empeñada…». Lo significativo es que son capaces de llevar a la práctica dichos principios y valores. Son parte de su vida diaria. Por supuesto que son pasos iniciales; pero constituye el germen de algo nuevo que nace y que puede ser un valioso aporte para la lucha por una nueva sociedad. 

¡MUCHAS GRACIAS! ¡MUY BUENOS DÍAS! ¡HASTA LA PRÓXIMA SEMANA!

ofeven@hotmail.com                                                                                                               Trujillo, 17 de Octubre del 2013 

Fuente: http://comiteregionalcesarvallejo.blogspot.com/2013/10/el-caso-michael-urtecho-y-la-crisis.html

 

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