CUANDO ALAN CONOCIû AL CHINO

                                                                                        Opinión: César Hildebrandt.

   El ministro aprofujimorista Rafael Rey ha dicho que le parece inaceptable la presión mediática en contra de su líder primario Alberto Fujimori. Claro a él parecían encantarlo los tiempos de las presiones mediáticas de la familia Wolfenson en contra de los que luchaban por evitar el fraude del año 2000.

   A Rey probablemente también le fascinaba la presión que «el chino» Rodríguez Medrano ejercía como testaferro de Montesinos y ejecutor coactivo de Fujimori, sobre todas las salas civiles, penales y tributarias de la judicatura.

   Rey era muy feliz en esos tiempos de cara al sol y mando de hierro. Como fue felíz con la candidatura de Vargas Llosa, como lo fue en el CCD, cerca del aliento incendiario de Chirinos Soto. Como sería felíz en el regazo de Lourdes Flores. Y como ahora es felíz en el otro equipo del doctor García. Rey, en resumen, es un hombre felíz casi todo el tiempo. Su única infelicidad tiene que ver con el hecho de que Alberto Fujimori se vea hoy sentado en el banquillo donde antes se sentaron otros reducidores amigos suyos: Hermoza Ríos o Joy Way, por ejemplo.

   A pesar de que sus palabras pueden interpretarse como una abierta intromisión de la política en los asuntos judiciales, el doctor García que a veces parece ser el presidente del Perú, no le ha llamado la atención a su nostálgico ministro de la Producción. eso es pura coherencia. Como es coherencia pura el hecho de que la agencia oficial de noticias Andina, manejada desde palacio de gobierno por Chirito y Nava, heterónimos del doctor Garcìa, titúlase de ese modo la noticia (buena para casi todos los peruanos) relacionada con el hombre que prometió morir por el Japón si era eligido senador:

  » Fujimori apela condena y reparación civil». «Noticias relacionadas: Keiko Fujimori: Ahora si hay una persecucíon judicial contra mi padre». Raffo no lo hubiera hecho mejor.

   Y es que la agencia Andina no hace otra cosa que confirmar el maridaje del doctor García y el Samurai reculado, una relación que nuestros jóvenes lectores quizás no sepan cómo empezó.

   Para recordar el comienzo de ese amor empecinado y vencedor de tormentas y desencuentros, hay que acudir al memorioso blog de César Vasquez Bazan, ex ministro aprista, aprista vigente y enemigo temible del doctor garcía. Tan enemigo, que hace poco publicó una respuesta del perro del Hortelano dirigida al doctor Alan García: «Nosotros no robamos ni dejamos robar. Por eso estamos en campos contrapuestos…¿Por qué tendríamos que estar de acuerdo?»

   Hugo Otero, asesor crónico del doctor García, le concedió en 1994 al estudioso peruanista Gregory D. Schemidt, catedrático en la Northern Illinois University. Allí Otero cuenta que pasó en 1990 entre Alan garcía y el incierto señor Fujimori.

   Dice Otero que al comprobar que la candidatura de Barrantes no levantaba vuelo a pesar de la ayuda recibida. García trasladó su apoyo subrepticio a Fujimori: asesoría publicitaria, hechura de discursos, encuentas del Servicio de Inteligencia, y hasta la creación de un diario ad hoc («Página Libre», hecho con dinero negro procedente de García y dirigido desde el hotel «Crillón» por el 4×4 del valetodismo Guillermo Thorndike). Olvidó Otero mencionar los auxilios más sucios: la transcripción de las conversaciones telefónicas del equipo asesor de vargas Llosa -con lo que Fujimori pudo anticiparse a muchas jugadas- y el pase en condición de préstamo de Vladimiro Montesinos, que en la época de García ya estaba en el Servicio de Inteligencia bajo las órdenes del general Edwin «cucharita» Díaz.

   ¿Pero no es que el Apra tenía su propia candidatura en 1990? Pero como la pretensión era la de fumigar el Estado y encarcelar a los apristas ladrones que habían sido, empezando por la cúspide del partido, auténtica plaga de lamgostas devorando lo que estaba a su alcance. Todo abreviado en una frase: «No hacer lo que el derechista Vargas Llosa había prometido hacer con los bribones». La coartada era perfecta: los «socialdemócratas» García y Fujimori no permitirían las venganzas del conservadurismo vargasllosano.

   La felonía de García y Otero tuvo sus frutos: sin su ayuda clandestina y contra natura Fujimori jamàs hubiese llegado adonde llegó. La impunidad estaba asegurada en el Congreso: Las Comisiones de Investigación no llegarían a nada o serían descuajeringadas si se atrevían a amenazar el nuevo orden aprofujimorista. En materia de felonías, sin embargo, Fujimori demostró ser más audaz que su entonces joven maestro. Para eso llegó el 5 de abril de 1992.

   Así empezó esta historia que hoy prosigue a la sombra de un manzano podrido. En mitad del camino estuvieron la plata del SIN para mantilla, el ensayo de bisagra de Valle Riestra como premier del fujimorismo y el allanamineto del camino a la salvación de Fujimori, por eso justifica y deberá contarse la cantidad de zancadillas que el doctor García, a través de la Ministra Zavala, ordenó ponerle a los procuradores para que el asunto de la extradicción no prosperara. Algún día habrá que homenajear a quienes lucharon contra la corriente y lograron armar los cuadernillos que convencieron a la justicia de Chile.

   Posdata: ¿De dónde ha salido el fiscal?-le preguntaron a Fujimori. «Lo encontramos por allí» contestó el chino. Así empezó la historia que ayer terminó con la condena a seis años de cárcel efectiva para Fujimori. No lo olvidemos para Fujimori era imperativo de vida o muerte, entrar al departamento de Trinidad Becerra (con el anexo del quinto piso incluido).De allí salieron 70 cajas y las incontables maletas que guardaban los secretos del fugado asesor. Estas cajas y esas maletas terminarían en el avión presidencial que alguna vez transportó 153 kilos de cocaína. Esas cajas y esas maletas algún día hablarán con Fujimori ya condenado, García esperará, pacientemente la hora del indulto «en nombre de la reconciliación nacional». LA IMPUNIDAD FINAL DE FUJIMORI GARNTIZA LA SUYA.

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