César López Meneses y la mafia aprista…

CÉSAR LÓPEZ MENESES y LA MAFIA APRISTA
El 26 de abril de 1988, militantes del partido aprista fueron capturados por la Policía con armas y explosivos en Lima, y según Mantilla, viceministro del Interior de ese entonces, estos elementos estarían siendo investigados imparcialmente para determinar su presunta implicancia en acciones subversivas -insistió Mantilla-.
También desmintió que los detenidos, en su mayoría estudiantes universitarios, hayan sido liberados arbitrariamente, y por el contrario refirió que se encuentran recluidos  en una dependencia policial con conocimiento del Ministerio Público. Tamaña mentira, todos los detenidos ya habían sido puestos en libertad, precisamente por ser miembros del partido aprista.
Los presuntos sediciosos fueron intervenidos por la Guardia Civil en el Callao y La Molina. En ambos casos, los custodios del orden, quienes tuvieron que actuar con energía y hacer uso de sus armas de reglamento, precisamente para poder reducir a estos elementos.
La primera incursión se registró a las 4.00 de la madrugada del día señalado, en las inmediaciones de la Ciudad Universitaria de San Marcos. Allí cayeron estos fascinerosos, eran 14 individuos que portaban armas, bombas caseras, proyectiles de diversos calibres y panfletos de carácter “subversivo†, término utilizado por el mismo Mantilla y por el diario La República.
 
Ellos fueron identificados como Carlos Enrique Morán (27), Edgar Díaz Nieto (26), Víctor Espinoza Alfaro (25), Nicanor Luján Dueñas (28), Carlos Peláez Alfaro (26), Zoila Esperanza Capristián Carhuapoma  (25) y Américo Pérrige Roselló (22).
Asimismo, Ligorio Palomino Cusipáucar (26), Renán Fritz Caparachín (24), Paulino Farfán Martínez (25), Blas Apaza Gonzales (23), Víctor Raúl Suárez Vargas (26) y David Galindo Samanez (28).
Los otros seis militantes apristas fueron intervenidos a las 10 de la noche, fue un viernes, a pocas cuadras de la Comisaría de Chacarilla del Estanque, éstos se enfrentaron a balazos con los tripulantes del Patrullero 607, de la 29 Comandancia GC.
Los custodios del orden les decomisaron 2 revólveres marca Rossi, de fabricación italiana, uno de los cuales tenía el número de registro limado, típico del estilo delincuencial. Además, se les encontró 35 proyectiles de diverso calibre y 12 cartuchos calibre 38, percutados.
Los individuos también portaban volantes de la Alianza Revolucionaria Estudiantil (ARE), organismo aprista, así como petardos de dinamita.
Ellos fueron identificados como Alfredo Moreno Reblagliati (29), Ídelson Castillo (25), Luis Izquierdo Campos (35) y Óscar López Meneses (20). Esto sucedió hace 22 años. Estos malos elementos -amigos de Mantilla y Montesinos- viajaban en el automóvil de placa EQ 5567, de propiedad del rector de la USMP de esa época.
El viceministro del Interior, Agustín Mantilla, confirmó, en conferencia de prensa, la captura de estos elementos, que según él se identificaron como militantes del partido aprista, y que se encuentran sometidos a una profunda investigación, imparcial, para determinar de quiénes son las armas cuyos códigos han sido limados.
Como siempre, Mantilla no precisó la dependencia policial en la que se encuentran recluidos, a pesar de la insistencia de los periodistas. Muy astutamente, dejó entrever que estos sujetos se encontrarían depositados en los calabozos de la Dirección Contra el Terrorismo de la PNP (DIRCOTE), todo esto es falso, ellos ya estaban en sus casas, en libertad.
Pero Mantilla negó enfáticamente que los detenidos hayan sido liberados arbitrariamente por una orden impartida desde el Ministerio del Interior. Su despacho dijo: para nosotros sería muy fácil ocultar un hecho de esta naturalezaâ, y agregó que respetando el ordenamiento legal vigente se había procedido de acuerdo a ley. Para con rasgos nerviosos decir luego: La mejor prueba de ello son los partes policiales en los que se da cuenta sobre las capturas en mención,
 puntualizó, para alejarse raudamente con el rabo entre las piernas, porque ningún periodista le creyó.
Estas declaraciones las hizo Mantilla al salir de Seguridad del Estado (Avenida España) y conversar con el general FFPP Oswaldo Díaz Salvador, instancia superior del operativo, cuyo objetivo era proteger a los malhechores apristas y justificar la libertad de la que estos elementos gozaban. (continuará)

Deja un comentario