CAMBIO DE PALABRAS:

                                             Matices: César Hildebrandt

   Había una vez un candidato presidencial que pensaba: “Cuando sea presidente haré las siguientes cosas”:

-Me aliaré con Alberto Fujimori y su banda de asaltantes y asesinos.

-Pediré limosnas a las mineras para que la gente para que la gente piense que la minería es sensible y altruista.

-Seré el Presidente de la CONFIEP de los ricos y nuevos ricos.

-Seré pieza clave en el ajedréz de la Casa Blanca.

-Trataré de malograr todo lo que pueda la relación con Bolivia.

-Le daré a los chilenos todo lo que ellos quieran con tal de que sigan invirtiendo en el Peru.

-Me importa un rábano el socialismo y seré el Blair de los Andes.

-No eliminaré a los SERVIS.

-No me acercaré a los sindicalistas jurásicos que siguen creyendo en Papá Noel.

-Pondré a los liberales más ortodoxos en el BCR.

-Continuaré con el modelo económico neoliberal.

-Trataré de firmar el TLC, tal como está, al día siguiente de mi elección.

   Y bien, pensando esto el candidato salió a las calles, trepó a los cerros, bajó a los valles, en auto, en mula, en vagoneta, por las mañanas y por las noches, en radio y en la TV, a voz en cuello, desaforado, con los ojos salidos, la lengua y la naranja mecánicas, sudando el sudor de los actores, exedido de litio y polvos mágicos, imparable, con el mentón dirigido a la marcha de Roma, diciendo:

Jamás me aliaré con Fujimori y su banda de ladrones y asesinos

-Jamás pediré limosnas a las mineras sino que les exigiré lo justo.

-Otros son los candidatos de la CONFIEP de los ricos y los nuevos ricos.

-¿Prestarme a ser peón de la Casa Blanca? Esa es la típica calumnia del totalitarismo marxista.

-Nuestra relación con Bolivia no es sólo histórica sino vital y estratégica.

-Chile deberá admitir que su armamentismo es un grave escollo para el mejoramiento de nuestras relaciones.

-El socialismo de los socialdemócratas no es moneda negociable.

-Los services son un abuso y una distorción. Trataremos de eliminarlos.

-Los sindicatos tienen mucho que decir en el modelo de tres columnas de apoyo que aprendimos del aprismo.

-El BCR no puede estar sólo en manos de la ortodoxia liberal. Eso es lo que quiere la candidata de la derecha.

-Este modelo económico no da para más. O lo cambiamos o conoceremos otra experiencia otra experiencia de violencia como la que sufrimos en los 80.

-El TLC no puede ser firmado tal como está redactado, con ese secretismo y esas concesiones al parecer excesivas.

   Y se fue gritando por todas partes que es lo que haría si volvieran a confiar en él, cómo es que esperaba que le dieran esta segunda oportunidad, porque a Piérola se la dieron para bién del país, qué desiertos había cruzado para llegar a la verdad, cuántas Bogotás, cuántos Parises, qué baguettes los del exilio para llegar a la transformación de uno mismo, a la comprensión de que la política sin valores no sirve para nada, es artificio retórico, y que, si él había cambiado, el mundo había cambiado y que ahora sí estaba seguro de que verdad y política son hermanas siamesas, pares de una misma identidad, anverso y reverso cómo no, mugre y uña, día y noche por calles y plazas gritando a viva voz, a voz en cuello: he canbiado para bién.

   Semanas después de que el candidato llegara al Poder, Dionisio Romero dijo:

-Este chico si ha cambiado. Ahora sí. Y Roque Benavides dijo lo mismo.

“Le deseo lo mejor”, dijo Fujimori comiéndose unos locos en salsa mayo.

“Esta haciéndolo muy bién” dijo Roque Benavides.

“Nosotros no le quitamos nada a nadie”, dijo García mirando a Lula “Puedes poner tu planta de gas y nadie la tocará. Nosotros no hacemos eso”, añadió-

   En Sao Paulo también pensaron que había cambiado, para bien.

   “El realismo en política consiste en extender las alianzas y en economía en ampliar el nivel del empleo”, dijo el ministro.

   “García es ahora un hombre de palabra”, sentenció Víctor Hurtado.

“Hay que apoyarlo”, dijo Baruch mientras Bayly esperaba en la salita. Una mosca zumbó cerca.

Deja un comentario