Apuntes para una reflexión: Luis Angel Ayala Huamaní.
Estas letras escribí desde mi lecho de enfermo, un esbozo en el lienzo de la vida….que el dolor me transportaba al pasado para fluir por el presente y proyectarme al futuro…comparto con los que tan gentilmente visitan el rincón donde dejo escrito mis inquietudes…
BAJO LA ETERNIDAD DEL TIEMPO Y DEL ESPACIO
Una lluvia tenue, suave, amorosa,
percolaba hasta sus entrañas
la sublime montaña, las nubes preñadas
de gotas, dejaba libre el aguacero en caída.
Brotaban en la inmensa pradera
las brillantes flores multicolores
la montaña así, se vestía del color del arco iris
es en medio de tanta maravilla, brotó una plantita.
Jugando entre los rayos solares
bajo la sombra rauda de nubes blancas
la plantita creció, alegre, lozano, feliz,
era la armonía en medio del verdor especial.
Así transcurría los días dominando el horizonte
fuerte risueño, la plantita era la alegría de todos,
un buen día, un leñador cruzó los caminos,
al notar la presencia de la plantita, zaass!!! lo cortó .
Cayó una parte vital, la copa vistosa por el suelo,
la plantita de dolor languideció y se marchitó,
más la lluvia amiga, alimentó sus raíces
y nuevamente, desafiante se recompuso y creció…
Las primeras flores y mariposas se regocijaban en sus ramas,
nuevamente la pradera iluminada irradiaba belleza…
cuando, volvió nuevamente, el leñador…
y sin asomo de compasión, zaass!!! lo volvió a cortar.
La plantita palideció y sintió desfallecer hasta morir.
pero más pudo la fuerza de sus tallos, de la sabia…
y, nuevamente se repuso, la copa se recompuso
y brotó más fuerte entre cantos, ante la gran misa del Sol.
La planta creció, robusto, floreció y de sus frutos
las semillas, hicieron brotar los retoños…
tres retoños, crecieron bajo su sombra rodeándolo,
una flor lo amaba, al ver, vino el leñador y zaass!! lo cortó.
Cayó la copa, herido el corazón de muerte, apenas se sostuvo
los retoños sostenieron y así herido se puso de pie
la lluvia amiga, el viento, la brisa, las nubes…
el canto de aves, hicieron el milagro del renovar y brotar…
El tiempo se hizo más lento, y la planta volvió despacio
creció con mayor brillo, la eternidad lo cubrió de gloria,
el fatal leñador volvió y empuñó…zaas!!! para cortarlo…
más pudo la fortaleza ante la débil fuerza del leñador.
Con manotazos de envidioso frustrado, pudo herir
más no logró cortar como era su apremio,
la planta fue más fuerte y creció imperturable,
el leñador no pudo más cortarlo, sólo lanzaba maldiciones.
Con el tiempo perdido ante la crueldad de la vida
la planta apenas pudo ponerse de pie desafiante
protegió sus retoños, de la tempestad y del calor,
ahora abrazado con la lluvia y las aves, canta en libertad.
La copa y las ramas brotaron frondosos, de radiante verdor
robusto el tallo, venciendo los tiempos cantaba
cantando himnos de libertad con el trinar de aves,
el leñador sin fuerzas, ya espera cobijarse bajo su sombra…