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CECILIA RECUERDA A JAVIER.

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 1:29 pm on Viernes, mayo 16, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

Cecilia Heraud Pérez, hermana de Javier, ha escrito el texto que hoy ocupa, con todo derecho, el espacio de esta columna que, en días pasados, recordó al poeta asesinado el 15 de mayo de 1963, hace exactamente 45 años. Ella tuvo la generosidad de agradecerme, en nombre de la familia Heraud, lo que yo apenas pude balbucear en aquellas líneas que evocaron la imágen de un poeta que sólo quería que su patria fuera hermosa y justa y que pereció acribillado en ese “paraje humeante” que más tarde, en su discurso de aceptación del premio Rómulo Gallegos, recordaría también, doliente e indignado, Mario Vargas Llosa.

Hoy le toca a Cecilia recordar a su presente hermano. Que los encumbramos asistentes a la reuníon que ha feriado a Lima se enteren de que el Perú no es sólo negocios y oportunidades.

Que sepan que nuestro país tiene deudas viejas y deberes olvidados. Y que Javier Heraud también nos encarna y nos encara. (¡Pensar que hoy el buen Javier sería llamado gracias al triunfo semántico de la caverna, un terrorista!).

“Hace 45 años Javier Heraud fue muerto en río Madre de Dios, en ese río enorme donde paradójicamente se ha instalado la base de lo que será el puente que unirá la carretera interoceánica que se espera traiga progreso y desarrollo en la zona. Hace 45 años, Puerto Maldonado, capital del Departamento de Madre de Dios, era un pueblito de apenas unas cuadras y unos pocos miles de habitantes -no sé exactamente cuántos-.

Yo visité la tumba de mi hermano en noviembre de 1963, apenas unos meses después de su asesinato, y aprecié el atraso y el abandono. Javier en realidad iba de paso a Puerto Maldonado. No fue a quedarse ni a iniciar allí ninguna acción. Según versiones que recogí, el pueblo fue azuzado por curas y autoridades, los gamonales de siempre que tienen miedo a perder lo que tienen. Y lo mataron: a él, que sólo quería luchar por los pobres de su tierra.

Desde entonces acudí a su tumba en varias oportunidades y me hice amiga de algunos pobladores y autoridades, gente buena que cuidó la tumba de Javier con amor y dedicación.. El cementerio “Los pioneros” era un hermoso lugar donde paseaba y charlaba con Javier. El día de hoy su abandono es impresionante. Un lugar que debería ser la memoria colectiva del pueblo y sus precursores es un lugar abandonado, con maleza que no permite ver más allá de unos metros. La hermosa puerta de hierro fue clausurada y se abrió otra en una esquina, en lo que antes era el final del cementerio.

Se ingresaba por allí y se lograba llegar casi hasta sólo la tumba de Javier. Lo demás estaba abandonado y hasta las tumbas habían sido destrozadas, no sé si por robos o por traslados al nuevo cementerio.

Pero este 29 de abril la tumba de Javier estaba limpia y cuidada como siempre. Un cartel pegado decía: “gracias hermanitas por venir a visitarme, Javier”. Ni el amigo que nos esperaba sabía que habíamos iniciado el viaje de regreso de Javier a Lima.

He dormido todo/ un año/ o tal vez he muerto/ sólo un tiempo/ no lo sé/ Pero sé que un año he descansado/ sé que en ese tiempo/ las moras y las frutas/ secaban sus raíces/ triturándolas/ de sabor y regocijo/. Yo descansaré/ en la tierra/ y felizmente/ mi corazón no se secó con la humedad/ del llanto/ no sollozó/ no reclamó tristezas pasadas/

He vuelto ya,/Mamá, papá,/he vuelto hermanos,/ aquí estoy/ como antes,/ cantando las noches del invierno/ con mi seco corazón de pan y piedra/ Gustavo tú has crecido/ ¿y ya no cuentas/ con los dedos/ y ya no lees/ letra a letra/ y ya no sueñas/ con los tigres y elefantes?/ Es cierto padres,/ hermanos aquí estoy.

He estado un largo año /tendido en la hierba del olvido/ cubierto por las hojas/ del amor y del otoño./ Ya he descansado un poco,/ lo confieso,/ yo partí/ sin despedirme/,/ pero es que en mi corazón/ no cabían ya más flores/ en mi corazón no entraba ya/ el duro secreto de la vida/…

Y seguía caminando,/ pensando en el pan/ caliente de la casa,/ saboreando el arroz/ preparado por mi madre/ sintiendo a mi cama con sus sábanas felices…/

Pues sí, trajimos a Javier de vuelta a Lima, a descansar junto a mi padre y cumpliendo un deseo vivo de mi madre. Ella misma firmó el poder que nos daba para iniciar las gestiones del traslado. Y lo hicimos con mucho amor.

Pedimos al Equipo Peruano de Antropología Forense para atenderlo como Javier se lo merecía. Yo deseo expresar la sensación que sentí cuando sus huesos aparecieron increiblemente ante nuestros ojos. Era como si Javier nos estuviese diciendo: “los he estado esperando 45 años”.

José Pablo y Franco han limpiado y recogido cuidadosamente el cúbito, el radio, el fémur, su mandíbula, sus dientes, vimos la muela del juicio apareciéndole, como justamente suele hacerlo, entre los 20 y 21 años (los que él tenía), su húmero, su tibia y peroné, su hermosa cabeza, su pelvis…Fue un regalo de hermano. Y el dolor de tantos años se transformó en ese consuelo que buscan todos los que pierden a un ser amado al que no pueden dar sepultura.

Hemos traído en avión a Javier, lo hemos tenido una noche con nosotros y lo hemos despedido los hermanos cantando: PORQUE MI PATRIA ES HERMOSA,/ COMO UNA ESPADA EN EL AIRE,/ Y MÁS GRANDE AHORA Y/ MÁS HERMOSA TODAVÍA,/ YO HABLO Y LA DEFIENDO CON MI VIDA…

Y LO HEMOS SEPULTADO JUNTO A NUESTRO PADRE, SEGÚN EXPRESO DESEO DE ESA MUJER MARAVILLOSA QUE LE DIO VIDA Y QUE HA VIVIDO ESPERANDO ESTE MOMENTO.

Por primera vez, al decolar el avión de Puerto Maldonado, no se me quebró la garganta por el llanto como cada vez que partía dejándolo solo en esas tierras. Ahora podremos visitarlo siempre y llevarle flores a su tumba. Si bien eso no lo devolverá con vida, si nos dará consuelo y nos ayudará a ser mejores que antes, como él hubiese querido”.


EL DOCTOR GARCIA EN COMA.

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 12:09 pm on Jueves, mayo 15, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

La doctora Mercedes Cabanillas dice que el doctor García es tratado injustamente en las encuestas.

Como se sabe, el doctor García está en coma demoscópico. Su aprobación desciende a la suma de 26 por ciento a nivel nacional y el repudio estadístico que le respira en la nuca desde hace meses se ha elevado a la cifra del 70 por ciento.

¿Son injustas las masas con el doctor García, como dice compañeramente una Mercedes Cabanillas en plan de Florence Nightingale con cofia y todo?

No son injustas. Lo que pasa es que las masas recuerdan. Recuerda, por ejemplo. que el doctor García mintió como un vericida, como un maníaco, como un vendedor de resurrecciones y manos santas, para llegar a la presidencia de esta casa de cartón que es la república. Y como alguna vez escribio Corneille: “Nadie promete más que un mentiroso”.

O sea que el doctor García dijo A pero hizo Z, y prometió H pero se decició por B, y juró que jamás firmaría R pero de rodillas firmó R + R, y sostuvo por último, que se mantendría en Ñ (la ñ de campaña, la ñ de mañoso) pero apareció al lado de Julio Favre, por la mañana, en el camastro con cochinillas de Vega Llona en plena siesta, y bañado en aceite de palma en la ducha de Dionisio Romero. Es decir, que garcía llegó a su segundo debut disfrazado de Billinghurst y, una vez en palacio, se quitó el vestuario hechizo, se lo entregó a nava apara que lo planchara y lo guardara para la próxima farsa, y se vistió de Manuel Apolinario Odría, el que persiguió con el revólver de Esparza a su papi (el papi de Alan) y mandó matar al Negreiros de veras (el actual es un stencil borroso). Muy tierno todo.

Yo sostengo modestamente, que siendo Odría, hablando como Odría hubiese hablado, haciendo lo que Odróa hubiese hecho, García está terminando de matar al padre. Que Saúl Peña me dé una mano es esto y ya verán como es que todo se aclara. De lo que no dudo es de que en la cabeza privilegiada del doctor García hay mares de sargazo, cisnes de Alicia Alonso, instalaciones de las que brotan chispas, luces de un gran talento y noches de adrenalina que dejarían muda a Carmen Oilé.

Y esa deflagraciones del lóbulo frontal han empezado a sentirse. Eso de las patadas y aquello de los imbéciles no es nada si lo comparamos por ejemplo, con el asunto de los profesores. Cuando García empukó a Chang a descalificar a todo el magisterio, ¿tenía opciones de recambio? No tenía nada. Y por eso es que muchísimos pobres han sentido que García se burla de ellos: lanza diatribas en contra de los maestros pero deja a los nuños de las clases C, D y E en sus manos.

Y cuando García da la orden de desppotricar del Cusco insultando a sus autoridades, ¿no sabía que gente serena e ilustrada como Lumbreras opinaba que los cusqueños tenían razón al no permitir la privatización de su historia a la luz de lo que ha pasado con sus trenes turísticos? Y cuando García sostiene hasta el empecinamiento al señor Alva Castro, ¿puede no saber que Alva Castro es, políticamente hablando, un cadáver que apesta y contamina? ¿Y a quién se le ocurre repartir alimentos a las tres y media de la mañana? Y podríamos seguir.

García está, en parte pagando su traición. Pero en un país casi fundado en las mentiras tendremos que admitir que traicionar -que es la mentira elevada a la N potencia no parece ser un pecado mortal. El prpblema adicional de garcía es que está haciendo mal lo que podría hacer bien y está llevando al país a un clima de confrontación peligroso. O sea que no le ha bastado mudarse a la derecha con todo descaro y dejando el alquiler impago. Encima gestiona con gran incompetencia la hora de las vacas gordas y acentúa las desigualdades con su política de cantar las cifras azules del PIB mientras en el sur la inflación limeña del cinco por ciento llega al diez en algunos productos.

García está convencido de que algún director de periódico que terminará debajo de una cama cuando la violencia regrese, es el non plus ultra de la inteligencia. Y cree que Dionisio Romero quiere el bienestar del país. Y está convencido de que Vega Llona tiene un corazón musculado cuando lo único que le queda es un muñón imprecisable bañado en sangre venosa. Y conersa con esa gente y con sus ministros de cerviz no levantada y cree que todo anda muy bien y que los pobres siguen siendo el montón de extras de esta película mil veces vista.

Entonces llega la encuesta y el doctor García pregunta qué está pasando. Pero no se lo pregunta a la gente que defraudó con su macromentira electoral. Se lo pregunta a Roque Benavides. Y quizás al presidente de Capeco, al jefazo de Adex, al capitán de la Confiep, al Montesinos de turno del ejército, a Hugo Otero que se sabe las cuecas de memoria, al capo de la vaina.

Y todos quizás digan que asi es el puebl0 de ingrato, que no hay que hacerle caso a las encuentas,, que el modelo no es transable y que estamos en el camino de Corea del Sur.

Pero en las primeras fases del modelo coreano el Estado tuvo un gran papel -alcanza a susurrar el saldo cerebral del doctor garcía modelo 2006.

No hagamos comparaciones que no vienen al caso. La guerra fría demandaba que Corea del Sur creciera en plazos brevísimos -le responderán.

Y el doctor García volverá, tranquilizado, a lo suyo. Lo suyo hoy es como hacer para que capitales chilenos, asociados con Dionisio Romero, se haga con todos los puertos en subasta. Y cómo cobrarle a los mineros boyantes sólo lo que los contratos de Fujimori -ese extranjero- establecieron.

Y cómo sacar a Kouri del apuro en que está. Me pregunto si su santa esposa lo reconocerá o le exigirá el DNI. Me pregunto si el espejo le devolverá alguna imagen.

Hay una manera de lograr que el doctor garcía crezca en las encuestas: una macondiana epidemia de olvido, una amnesia en polvo propagada por sedapal, una variedad gaseosa y policíaca del Alzeheimer.

Quizá a Alva castro se le ocurra algo.


“¡¡¡MATEMOS A SOBERÓN!!!”

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 9:39 am on Miércoles, mayo 14, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

¡Cómplices del MRTA al descubierto! -grita “La Razón”. ¡Son unos miserables encubre-terroristas! -ulula Lourdes Alcorta. ¡Es hora de investigar a las ONG que se ensañaron con Fujimori! -clama Carlos Raffo-. Y añade: ¡Es hora de saber la verdad!

¡Nunca se había visto tal unanimidad en el Congreso! -abona un locutor de RPP recordando su etapa de biógrafo apologético de Fujimori (también lo fue de un textilero con prontuario, pero, en fin, nadie es perfecto).

¡Aprodeh es el brazo político del MRTA! -afirma un columnista que fue conspicuo en el canal-acequia de Vicente Silva Checa y Jorge Morelli.

No es que la Inquisición haya vuelto. Las que han vuelto son la fujiprensa y la fujiatmósfera y las fujitramas de los psicosociales que se cocinaban en el SIN y pasaban a “La revista dominical” y de allí a la prensa coral que amenizaba la fiesta de Boloña y su combo.

Porque, ¿cuál es el crimen de APRODEH?

Es haber dicho la verdad: que el MRTA se disolvió defacto tras su derrota militar y política en la embajada del Japón y que hoy, sencillamente, no está vigente. Tan es cierto eso que el Presidente del Congreso, Luis Gonzáles de Posada, le tuvo que atribuir al MRTA la autoría del atentado del Centro Comercial El Polo para demostrar ante los micrófonos amigables de RPP, “que el MRTA sigue siendo un peligro”. Todo el mundo sabe que este atentado con nueve muertos fue reinvindicado y ejecutado  por una cédula remanente de Sendero, en el Vrae por ejemplo nadie duda.

Es falso que Aprodeh haya exculpado al MRTA de la acusación de terrorismo. En la primera parte de la carta enviada a la euro-cámara, la entidad hace un deslinde soberano respecto de la violencia terrorista que practicaron Sendero, como doctrina, y el MRTA, como instrumento eventual. “Aprodeh…ha tenido desde los inicios del período de la violencia política una clara posición de rechazo y condena a los actos de terror de los grupos como SL y el MRTA que operaron en esos años”, expresa el documento fechado el 22 de abril y firmado por Francisco Soberón Garrido y Juan Miguel Jugo Viera.

El mismo termina con una reflexión que comparten muchos observadores de la escena política nacional: “…no se debe sobredimensionar la existencia y actividad de un grupo como el MRTA, lo que puede servir para perseguir a activistas sociales y opositores políticos acusándolos injustamente del delito de terrorismo”.

Lo que pasa es que la difamación exorbitada, la histeria ejecutiva y las amenazas de las ñañas y los ñaños de la nueva falange mediática convienen al calentamiento no-global que se quiere crear en el Perú del doctor García.

Es decir, primero hay detenciones de campesinos adversarios de Majaz, acusaciones de terrorismo  a una decena de ambientalistas, carcelería para los asistentes a una reunión internacional que fue asistida por el cáterin de la municipalidad de Quito. Segundo algunos, algunos voceros de la policía política del peor aprismo -el de Alva Castro- afirman una campaña que justifica algunas de esas detenciones arbitrarias. Tercero, se pretende que, ante la proximidad de una cumbre europea importante a realizarse en Lima, Estrasburgo suscriba la tesis de que el MRTA -la única organización que podría estar próxima a las FARC dado su común orígen castrista- esta vivito, coleando y matando. Todo encaja. Como encaja la canallada de insinuar que este diario es parte de los planes que Chávez, las FARC y la milagrosa laptop de Raúl Reyes disparan a los cuatro vientos.

Es importante para los intereses menos nacionales crear un eje FARC-MRTA-oposición ambientalista-sindicalistas-prensa incómoda. Y si a ese complot tan conveniente puede añadirse “el derechohumanismo” del que habla “La Razón”, pues el modelo colombiano habrá casi clonado entre nosotros.

Que el señor Ollanta Humala se preste a las  unanimidades que emocionan al Chema y exitan a la Alcorta revela que, en algunos casos, el líder del nacionalismo cede su papel al del inculpado de Madre Mía. No es una coincidencia que haya sido Aprodeh, precisamente, la organización que emprendió la investigación y firmó la acusación en contra de aquel Humala que combatía al senderismo con las armas de la ley y, al parecer, por lo menos en un caso específico, también con las que Fujimori y Montesinos alentaron.

Que Humala se haya vengado de Aprodeh resulta humanamente explicable, tristemente explicable. Que no haya habido un solo congresista nacionalista capaz de romper esa lógica de acusado con sangre en el ojo sí que resulta extraordinario. ¡La oposición desaparece cuando la peor de las pezuñas del gobierno patea el suelo!

Aprodeh recibe unos seiscientos mil dólares anuales que provienen de agencia gubernamentales y privadas de los Estados Unidos, Holanda, Bégica, Francia, Gran Bretaña y Suecia. Sus papeles están en regla y sus balances a tiro de la Apci siempre, no se parecen a los de Banmat. Su prestigio internacional hizo que, ante el pedido peruano de enmendar un documento ya concertado, algunos eurodiputados verdes y socialistas consultaran con la organización.

Que la carta de APRODEH haya sido el único  factor que explique la derrota de García en Estrasburgo es una convenida desfiguración. Podría ser que los que votaron en contra de García hayan sospechado de cuáles podían ser los verdaderos propósitos del régimen que manda en el Perú.

El próximo 13 de mayo, Francisco Soberón deberá estar en san Francisco para recibir un premio especial del “Center For Justice and Accountability”. Junto a Harold Hongjiu Koh, decano de la Escuela de leyes de la Universidad de Yale, Soberón recibirá el premio Judith Lee Stronach de los Derechos Humanos por su protagónico papel en la hazaña judicial, internacionalmente reconocida, de haber puesto donde ahora está, al ciudadano japonés Alberto Fujimori Fujimori, el padre putativo de Raffo y su banda.

Entenderán amables, lectores, por qué Soberón, según la lógica de los manderos de Giampietri, debe ser mediáticamente “aniquilado”. Quedará como baldón del ollantismo en rompanfilas haberse sumado al vocerío de la señora Alcorta.

FRANCIA TIENE LA RAZÓN…

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 2:37 pm on Martes, mayo 13, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

El canciller Joselo García Belaunde está molesto con Francia porque Francia les ha advertido a sus súbditos que no se les ocurra treparse a una de esas avionetas que sobrevuelan las líneas de Nazca.

¿Y qué quería? ¿Qué los franceses no se enterarn de que en el perú el capitalismo salvaje y el mercado de los CroMagnon han impuesto la moda del sálvese quien pueda?

Ricardo Valle Cabrera tiene 30 años de piloto aeronáutico civil. Trabajó cuatro años y tres meses en “Aero Ica”, la empresa a la que pertenece la avioneta que mató  a los cinco turistas franceses, y hace poco estuvo en la cabina de mi programa en Radio San Borja.

Lo que contó parecía salido de una película exagerada del ya superlativo Alex de la iglesia. Para empezar, en las trece “empresas” que se disputan a los turistas con jaladores -como en terminal de microbuses- los pilotos ganan dos dólares por pasajero, lo que representa unos 500 dólares mensuales. El resto de sus ingresos procede de las propinas que solicitan.

Ha habido casos, según relata Valle Cabrera, en que se ha usado gasolina de automóvil para volar. De hecho uno de los pocos inspectores honestos de la Dirección de General de Aeronáutica Civil (DGAC) comprobó una vez esa temeridad en una nave de “Aero Santa Bernardita”, Y es que a veces la importada gasolina de 100-L, apropiada para la aviación ligera, no llega a tiempo.

Las avionetas que parten del aeródromo de Nazca tienen una antigüidad promedio de 30 años, no están precisamente bien mantenidas y las hay que tienen la venerable edad de 51 años. Nos referimos, por ejemplo, a la avioneta Cessna 170 de la fatídica “Aero Ica” su debut aéreo aéreo fue en 1957. Es que en “Aero Ica” quizás piensen que la antigüidad es clase.

La DGAC – una mezcla perfecta de chanchullo rentado e incompetencia a veces criminal -jamás ha puesto mano firme en ese frente tan delicado para el turismo. El aeródromo de Nazca, además, es una instalación que se ha vuelto peligrosísima porque lo que en aviación se llama “área de emergencia” ha sido invadida por edificaciones que nunca debieron permitirse. Hay momentos de saturación en los que un enjambre de doce naves sobrevuela las líneas. Y eso, que ya sería temerario de por sí, se vuelve potencialmente asesino si se tiene en cuenta que hay pilotos que no respetan sus hojas de ruta y se meten en las carreteras áreas de la competencia.

Esto produjo la colisión aérea de 1997, que dejó doce muertos -diez turistas extranjeros y dos pilotos peruanos- y que fue aplastada, como noticia, porque ocurrió el mismo día de la muerte de Lady D ¡Suerte maligna la de la DGAC!

Lo evidente es que la torre de control de Nazca controla muy poco y, además no puede hacer nada cuando avionetas que han despegado de Ica o de Palpa se meten en el cielo de Nazca sin contar siquiera con planes de vuelo. Y a pesar de que hay tres niveles de vuelo – es decir, tres alturas diferentes para reducir el riesgo siempre hay irresponsables que cambian su distancia de tierra, con los que las evoluciones alrededor de algunas de las figuras más solcitadas pueden volverse un juego siniestro: cómo evadir al que vuela demasiado cerca, un Tp Gun con naves de mueseo en el desierto.

¿Y los innumerables aterrizajes forzosos en la carretera Panamericana Sur? En el 90 por ciento de los casos se trata -dice Valle cabrera- de falta de gasolina. “Es que muchas veces, por el apuro de salir y ganar más pasajeros, las naves salen sin haber cargado combustible. Creen que con los 20 galones del primer servicio es suficiente”, añade.

Algunos de estos aterrizajes, sin embargo, no están vinculados a tanques vacíos. Tal fue el caso del “Caravan” de “Aerocondor” -nave para doce pasajeros -que alguna vez regresó de emergencia con la turbina partida en dos.

¿Y la DGAC? Nada de nada. Allí está, con sus sueldazos engordados por el Pnud, con su mañas aprendidas en la fuerza aérea, con su ministra punible que habla como la Thatcher y piensa, en materia de seguridad aérea y responsabilidad del Estado, como Susy Díaz. Sí la ministra que parece empleada de Lan Chile y que exige para los pilotos chilenos favores extremos, como ese de volar sin visa de trabajo.

Lo que Ricardo Valle Cabrera ha hecho por enfrentarse a la mafia de la FAP y su sucursal en la DGAC no cabe en estas líneas. Sólo diré que hace tres años esá sin trabajo porque los cogoteros discípulos de Elesván Bello no lo perdonan haber investigado el masivo asesinato de Andoas.

El 5 de mayo de 1988 -osea cuando Fujimori era una buba en la ingle derecha del Perú un avión Boing 737, alquilado por TANS (Fachada de la FAP) y puesto al servicio de la Oxy, se estrelló de noche mientras buscaba la pista del aeropuerto sin balizaje de Andoas. Ese vuelo, que había partido de Iquitos, jamás debió de salir. pero salió y los mecheros del “aeródromo”  de Andoas no fueron suficientes. Y a pesar de que hubo sobrevivientes, 74 personas murieron. Valle cabrera averiguaría más tarde que el piloto, José Salazar Fernández, había volado con la ficha médica vencida y que el copiloto, Carlos Umbert, no había hecho desde hacía dos años, los ensayos reglamentarios en el simulador de vuelo.

No es que estemos diciendo que esas fueron las causas de la tragedia. Es que esos son dos ejemplos de que en la aviación civil en el Perú todo puede suceder.

En marzo del 2007 Valle Cabrera presentó ante la Fiscalía una denuncia por peculado, abuso de autoridad y delitos en contra de los medios de transporte. ¿Los implicados? Roberto Rodríguez Gayoso, Director  General; Juan Crovetto, Director de Seguridad y Víctor Fajardo, Inspector de Operaciones de la DGAC.

La denuncia era un legajo del grosor de una guia telefónica, Estaba llena de documentos probatorios, cartas decidoras e informe que serían la delicia de cualquier fiscalizador. Pero cuando Valle Cabrera pregunta si hay alguna respuesta -”no importa, aunque sea que me digan que desestiman la denuncia”, la frase es monótanamente la misma. “Sus papeles están siendo examinados”, dicen. Trece meses de exámen. Un número igual al de las “empresas” que pueden, en cualquier momento, matar a más turistas.

¡Y todavía se atreve Joselito a llamar esagerados a los franceses! No, hombre: exagerado es que tú sigas ocupando el puesto que fue de Porras Barrenechea.


ACONSEJANDO AL DOCTOR GARCÍA.

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 8:36 am on Lunes, mayo 12, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

El doctor Alan García desayuna con sus consejeros. Un consejero es el que le dice lo que al doctor García ya se le había ocurrido. Por eso es que ser consejero del doctor García es un asunto delicado. Sólo los zalameros más adivinos y los adivinos más convenidos han sobrevivido al rudo oficio.

A media mañana, después de un tentempié que consiste por lo general, en 600 gramos de embutidos, el doctor García se reúne con los ministros que están en el centro de la atención pública. Un ministro como se sabe, es el que hace lo que el doctor García dirá mejor y el que jamás inaugurará las obras que a su sector competen porque para eso eso está el doctor García.

Cuando el doctor García grita frente a una de esas entidades de índole ministerial, las ondas sonoras de su última frase rebotan y se amplian en los pliegues cavernosos de su interlocutor. Un ministro es una gruta que te remeda, el cañón profundo que te repite (pite, pite, pite), la voz a ti debida pero sin Salinas.

Cuando llega la hora de preparar el almuerzo, don Julio favre, disfrazado de Gastón Acurio, se presenta en Palacio y acude a la cocina real para empavonar los pollos que ha colocado en el rubro “Despacho Presidencial”. Pero él es sólo una de las variables gastronómicas en las vastedades que se presentan a la elección del señor Presidente.

Ricardo Vega Llona, en plan de una Teresa Ocampo luciendo el logotipo de Saga, se encarga de las piezas de caza, las favoritas del doctor. Y muchos juran haber visto al sombreado doctor Luis Nava en plan de Isabel Alvarez hacer, con manos tesoneras, el mejor cebiche del mango y langostinos. Las carnes rojas de las grandes matanzas están a cargo, como siempre, de Agustín Mantilla y postres como el semifredo de aguaimanto sólo los puede recrear el congresista Zumaeta encarnado en bruja de Cachiche.

Durante episodio tan frugal el doctor García sigue oyendo, con la paciencia de la sabiduría, las consejerías de quienes lo calcan y las advertencias de los prosternados y hasta las críticas expresadas en el lenguaje de las señas que el doctor García desconoce (mayormente). Por último, autocrítico hasta la mortificación, llama sucesivamente a Mauricio Múlder y a Mirko Lauer, les pregunta que les parece todo y cuelga el teléfono antes de recibir una respuesta.

No me parece -dice, después de colgar-. En todo caso, lo pensaré.

Así fortalecido por opiniones tan diversas, sale el doctor García a recorrer el país y a imponer la serena majestad que alguna vez conmovió por la espalda al señor Jesús Lora durante aquel mítin de la CGTP, cuando el Apra alentaba al Sutep a hacerle huelgas a Toledo y la socialdemocracia hervía en la sangre del caudillo. Eso fue tres años antes de que la famosa transfusión de orchata, tras el secuestro tramado por los Agois, convirtiera al doctor García en una copia intelectual de Manuel Prado.

Después de inaugurar colegios donde no hay profesores que poner, regalar laptops a maestros que el fundador de la dinastía Chang ha condenado, enfrentarse al friaje haciendo calistenia para su próximo reporte en RPP -en reemplazo del reportero Villarreal-, el doctor García regresa a Palacio y, según todos los testimonios recogidos, cena a solas.

Es en ese momento de solicitud cuando el doctor García recibe las mejores muestras de amistad y los más agudos pareceres para aligerar su gestión y enfrentar el deterioro que -Carlos Germán Bellidixit- en cada linaje ejerce su dominio. Es el mejor momento del día. Sometida a tan precisa consultoría, la jornada se aclara, los enemigos aparecen con claridad, las alianzas más endiabladas se tornan verosímiles y, en suma, la política vuelve a ser ese ajedrez que sólo los genios solitarios pueden entender a cabalidad.

No hay García más presto a una exhortación que el García mejor enseñado que el doctor García dando cuenta pequeña res en el deshabitado comedor de Palacio. Es en ese momento que los Garcías varios cuidan a su mentor presidencial dándole la asistencia debida.

Al día siguiente, pletórico de buenas guías saldrá el doctor García y dirá: -Mi instrucción es sacar a patadas a todos estos y, si son apristas, de dos patadas…¡imbéciles!

Dicho lo cual llamó al señor Vargas y le preguntó que le había parecido esa dosis de energía casi borbónica. Pero en el momento en que el señor Vargas empezaba su discurso aprobatorio, el doctor García colgó el teléfono móvil y se lo entregó a su edecán más próximo. -Ya lo sabía -dijo-.

Todavía no entiendo por qué nadie le preguntó qué tipo de patadas estaba concibiendo. ¿Por detrás y en el culo? ¿Defrente, a la altura de todas las batallas? ¿De costado, en la cabeza del fémur? Y si son mujeres, ¡Por detrás o por delante, ya que sería penoso de costado? ¿Contaremos con ese detalle?

BOLSAS PARA NO DORMIR…

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 7:34 am on Lunes, mayo 12, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

Eres pobre hasta la médula, pobre de dinero y de glóbulos rojos, pobre congénito y bienaventurado del cielo protector que mañana te hará lozano y feliz (Vaticano dixit), pero entonces irrumpen en tu pobreza unánime a las 4 de la mañana y te dan una bolsa.

Sí, son los milicos que antes venían por ti en la madrugada para sacarte a patadas y conducirte al SIE. Son los milicos que ayer se cuadraban ante Fujimori con sus pasamontañas, los que obedecían a “general Victorioso” -alias Hermoza Rios- y los que se prestaban a lo que fuera la ocurrencia del psicópata Rivas y su grupo de aniquiladores.

Pero ahora vienen en plan de filántropos y en vez de Usis traen bolsas con menestras y latas de conservas, arroces partidos y hasta leche evaporada. Así que, pasado el susto del despertar brutal, recibes la bolsita salvadora y dices gracias y sales en el noticiero de la tele diciéndole al gobierno que es un gesto muy bueno y que ojalá se repita.

Esta caridad entre las sombras, esta antalgina para el cáncer del hambre, este alivio embolsado, a mí me da vergüenza. Y pienso: ¿A esto se ha reducido el “pan con libertad” de Haya de la Torre? Mulder. ¿A esto?

El APRA nació como una propuesta placentariamente marxista, como alternativa de las clases medias ilustradas frente al dominio insomne de la oligarquía peruana. Y el APRA ha muerto como gestora de esa misma oligarquía. Lo paradójico es quien la ha matado suavemente es el mismo hombre que la llevó, gracias a su carisma, a la cúspide. Es como subir al Everest y caer desde la cumbre convertido en bola.

Nadie sensato le pidió al APRA de esta década el retorno de los brujos y la vigencia de los programas de los años 30 (el harakiri del socialismo real tenía que ser un referente). Un corrimiento hacia el centro era esperable en aquello que vagamente pudo llamarse socialdemocracia latinoamericana. Pero es que el doctor García no se ha desplazado al centro. Hoy, sin mezquindad de por medio, García es el líder de la derecha, el Pardo del siglo XXI, el Haya que Ravines y Beltrán secuestraron para mirar juntos el sunset desde “El suizo” de la Herradura.

¿Era necesaria tal dosis de resignación? No, no le era. García habría podido con el talento político que nadie le discute, sumarse al esfuerzo de Lula, Vasquez o Kichner y ayudar a la construcción de un frente que velara por los intereses comunes de esta parte tan subestimada del mundo. Porque entre las alharacas de Hugo Chávez y el virreynato estadounidense de Alvaro Uribe hay una ancha franja en la que es posible atraer inversión extranjera de pie y no de rodillas, respetar la economía de mercado sin convertirse en criada de la Confiep, crear puestos de trabajo sin aliarse con Repsol para sustraerle al Perú parte de su salario por el gas de Camisea -como acaba de denunciar Lopez Obrador en México.

En suma, García está haciendo de Bedoya Reyes sin necesidad. Está haciendo de Oscar R. Benavides porque le da la gana. Y -si es necesario-hará de Sánchez Cerro y Odría porque así entiende el realismo y la actualización de su partido. Nadie se ha sentido más moderno que el doctor García luciendo la levita civilista.

Ser de centro requiere de una sintonía fina que García cerca de los 60, parece molestarle. Más fácil es instalarse en el sistema binario que Uribe ha impuesto en Colombia (por ahora): aquí los patriotas y el desarrollo, allá los ofuscados y el estancamiento. La versión de García es igual de primaria: aquí los globalizados del internet y del grado de inversión, allá los perros del hortelano.

García quiere hacer con nuestros bosques o el gas lo que los tatarabuelos de la derecha que hoy lo mima hicieron con el guano y el salitre: hipotecarlos al extranjero y/o malbaratearlos y luego, inexorablemente, convertirlos en más desigualdad. Y lo peor es que cree que están haciendo algo nuevo. No, hombre: lo nuevo es que por primera vez en muchísimos años la derecha peruana ha adquirido un líder auténticamente popular. García ha terminado prestándole cerebro y elocuencia al grupo social que mañana se deshará de él mientras busca otro caudillo que colonizar.

¿Es el fin del APRA? sí, es el último capítulo del proyecto reformista que pudo hacer viable el Perú. Un país que reparte bolsas de víveres de madrugada es que está herido de desigualdad y enfermo de injusticia.

Un país que en los años más recientes ha crecido por encima del siete por ciento y, sin embargo, tiene que calmar el hambre haciendo de la caridad una política de Estado es un país enfermo. Y una derecha que todo lo ha copado, que gobierna sin haber ganado las elecciones y que alienta a perseguir a los descontentos empapelándolos judicialmente, es una derecha que está buscando el otro sendero (y no precisamente el de Hernando de Soto).

A pesar de las diferencias y de los años, quizás no existe libro de Haya de la Torre más vigente -por lo menos en su aspecto central- que “El antiimperialismo y el Apra”. Giremos la mirada a Irak, a Afganistán, al Irám amenzado, a la Bolivia repleta de complós atizados desde la embajada norteamericana, al Medio Oriente que es la expresión neta de la política exterior de los Estados Unidos, y preguntémonos que es todo esto, si algo de honestidad intelectual nos queda tendremos que concluir que todas estas invasiones y todas estas felonías de dimensión universal se parecen como una gota de agua a otra gota de agua a lo que pasó en Cuba en 1898 y con Filipinas casi de inmediato.

Y hasta los historiadores norteamericanos llamaron a lo de Cuba y Filipinas “imperialismo”. Padecemos el imperialismo más audaz y sanguinario y el doctor García ha decidido que el APRA sea dama de compañía de sus aventuras. Entre Zapata y Díaz, ha optado por el porfiriato. Y mientras tanto las bolsas.

LAURA BOZZO Y LA HIPOCRESÍA

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 9:48 am on Viernes, mayo 9, 2008

Opinión: césar Hildebrandt.

Laura Bozzo es una incomodidad que la hipocresía quiere echar por la borda.

La estrella de la telivisión fujimorista resulta ahora un anacronismo vergonzoso?

De ninguna manera la Bozzo sigue siendo auténtica embajadora de nuestra caja idiota y, en muchos sentidos, del país que lo endiosó.

Lo que pasa es que la TV arrodillada quiere aparentar estar haciendo una limpieza en sus establos. Y qué mejor que Laura Bozzo para hacer la cabra expiatoria. Total, con Fujimori en desgracia y Montesinos condenado, “la abogada de los pobres” les recuerda a muchos el`pasado compartido que tanto molesta.

La misma gente que no protesta por la miseria intelectual de los noticieros de TV es la que ha convertido a Laura Bozzo en la alimaña que ensucia una pantalla presuntamente limpia.

Es el show del detergente que te deja el blanco más blanco. Porque con o sin Laura, la tele de señal abierta -la que ven las mayorías -seguirá siendo la de los grandes intereses, la del sistema que aspira a su perpetuación y la del régimen político que gerencia la acumulación sin chorreo.

Laura Bozzo está pagando el pato por su fujimorismo mercenario. Pero el fujimorismo, como atmósfera, modelo económico y malas costumbres, nos siguen gobernando. Y hay Lauras Bozzo farfullando en todas las antenas.

La acusan de exportar un país que no existe, unos desdentados de ficción. la señalan como la autora de la mala fama del Perú en muchos lados.

Cualquier turista recién aterrizado pensaría que el Perú es una suerte de paraíso calumniado a traición por una de sus hijas.

La Bozzo no necesitó huaquear para mostrarnos el Perú que le daba 30 puntos de rating. Ese país cariado y estropeado estaba allí, a flor de piel canela, embalado para que alguien lo convirtiera en negocio sadístico.

Y ese país no ha cambiado. Se diría que, en muchos aspectos, ha empeorado. La ciudad bestializada que es Lima ¿no parece un estudio de TV listo para que Laura Bozzo haga lo que sabe hacer?

¡O es que el estrupo, el incesto, el machismo desenvainado, la vulgaridad que se jacta, la ignorancia que se premia, la anomia que cunde, la mentira que vuelve próspero a quien la dice, la falsificación sin castigo, el robo carretero, el hacinamiento en las cárceles, la violencia en las calles, los taxistas pestíferos, los microbuseros asesinos, las bandas desalmadas capitaneadas por policías, los escupidores desde el auto, los meadores de bermas, la podredumbre de las licitaciones, los negocios de rapiña, han disminuido?

¿Y han perdido preponderancia la prensa-basura, los periodistas limpiaparabrisas, la inmundicia chicha y la tele que se rasca el sobaco como gesto filial? ¿No es que carlos Alvarez sigue haciendo lo mismo y por los mismos precios?

Como si fuéramos escandinavos, insultamos a Laura Bozzo porque “nos disfigura” pagando a panelistas para que “hagan una representación”. Bueno hacen lo mismo los Congresistas -sólo que con plata de nuestros impuestos-. Y lo  mismo los ministros, cuando repiten el libreto presidencial. Y lo mismo el señor Marco Parra, cuando simoniza al alcalde de  Lima. Y lo mismo el sonámbulo Jaime de Althaus, cuando de adular a los patrones se trata. En la tele no puede haber huelga de guionistas porque el guionista es uno solo y es mister miedo.

Mister miedo, por ejemplo, ejerce su autoridad en el programa de Jaime Bayly, el autor de la más documentada denuncia en contra de la Bozzo. ¿Pero se atrevería el brillante jaime a invitar a Enrique Zileri a tocar el tema de la mentira en sus más ámplios términos, incluyendo aquellas mentiras que tocan las puertas del Estado para obtener indebidos beneficios de identidad? Y es precisamente el canal del señor que se burló del Perú mintiendo por enésima vez, el que se yergue hoy predicador de ontológico. ¡Mejor que me cuenten uno de Jaimito!

Laura Bozzo no inventó el país que la hizo rica y famosa en los Telemundos de Miami. Lo convirtió en dosis, lo abrevió, lo compactó y lo exportó para asombro de la extranjería. Porque sólo afuera pudieron sorprenderse de lo que nosotros vemos (y padecemos) a diario: la barbarie que impone sus lepras frente a las asustadas minorías de una clase media que tiende a esfumarse, a desaparecer, como alguna vez, gozoso, dijo desear el doctor Alan García.

EL ODIO DEL DR. GARCÍA

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 9:06 am on Viernes, mayo 9, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

Me siguieron preguntando en la calle, generalmente con buena fe: ¿Cuando regresa Ud. a la tele? Creen que de mí depende. Y creen también que estoy desesperado por volver al asunto de las luces, los coordinadores, los reportajes recién terminados de editar.

No saben lo tranquilo que me siento escribiendo esta columna que Arturo Belaunde tuvo a bien devolverme hace unos días, volviendo a la radio desde el próximo martes, leyendo dos libros por semana, yendo al cine que nos gusta -que no es el cine idiota norteamericano-, dedicado al tan desantendido arte de vivir.

Veo la tele peruana de señal abierta a veces  tengo la sensación de que es una casa matriz con distintas sucursales numéricas. Porque las sucursales dicen las mismas cosas, censuran a la misma gente, guardan los mismos silencios.

Y se callan sobre todo en torno a la “ley patriótica” que Alan García ha puesto en vigencia sin haberla promulgado. Esa ley que nadie ha escrito pero que casi todos acatan y que le permite al ambiguo junta cadáveres que hace de ministro del Interior seguir en su puesto y seguir dando náuseas. Esa ley que ha impuesto el fascismo balbuceante del jefe de policía, que se atreve a acusar sin pruebas, condenar sin jueces y detener a militantes de la izquierda que han decidido hacer política abierta.

La ley que permite a los cerdos del hortelano ver a las FARC en el norte, cruzando Aguas Verdes; en el Putumayo, yendo y viniendo de Colombia; en Iquitos, “exacerbando” los ánimos; en el sur, detrás del presidente regional de Puno, calumniando por el ex agente de la CIA Luis Gonzáles de Posada; en Pichanaki y en Andoas, alentando reclamos territoriales y comuneros. ¡Pero si parecemos gobernados por las FARC!

este facho con uniforme de general de la Policía ha decidido que pensar distinto es pasible de cárcel. Y a metido presos a estudiantes que, hartos de este sistema que convierte en general a cualquiera, apuestan por una opción radical y desarmada.

Y nadie dice nada. Y la tele es la que más dice nada.

Claro si yo volviera a la tele no me quedaría callado ni haría de gallinita ciega como la hija del Piojo ni me disfrazaría de idiota para hacer juego como Miyashiro, como que tiene que hacer el muy talentoso Beto Ortiz (que ignora que su trabajo de fritanguista en Nueva York tenía muchísima dignidad, si de comparaciones se trata).

Bueno, el asunto es que la tele noticiosa y periodística es hoy en el Perú el spá de Alan García, la dormidera perfecta, la lobotomía ambulatoria. Y no sólo respecto de lo que está pasando en el Perú, su amarillismo es ecuménico y sus productores suponen que el mundo es el par de notas aparatosas que propalan cada vez que un diputado le pega a otro en el parlamento de Taiwán o cada vez que una niña como Madeleine desaparece de un centro turístico.

Se diría que la TV nacional es idiota por un imperativo de codicia. Si no lo fuera, entonces la SUNAT, que es chaira de Palacio, le cobraría a Ivcher los 54 millones de soles que se niega a pagar. Y Genaro dejaría de ser ilegal administrador judicial que es. Y el Porfirio Díaz de la chingada antena no podría haberse apoderado de dos canales peruanos (el 9 y el 13). Y canal 4, que es tan valiente con el personal de servicio del gobierno quizás se saldría de la pesada gravedad del diario al que pertenece. Pero entonces tendríamos una TV sintonizada con algunos malestares sociales. Y eso es algo que el Dr. García que pregunta por mi cuando cree que ya no voy a regresar, jamàs permitirá.

Un amigo más o menos común me ha dicho que el doctor García me odia visceralmente desde que puse bajo la luz pública a su encantador último hijo. Me parece muy bien: es su derecho a odiar. Lo que no me parece tan bien es que ese odio trascienda los linderos del Palacio, los límites de su alcoba, y llegue hasta la gente que quisiera apoyarnos en radio San Borja y que no lo hace porque está asustada, porque le han dicho que si pone un auspicio le caerá la autoridad tributaria que no le cobra a Genaro ni un solo centavo, porque ha recibido una llamada telefónica de un amigo próximo a los altos niveles.

Hace días, Mirko Lauer tuvo a bien preguntarse porqué un empresario liberal no se animaba a ponerme en pantalla. Aquí va un ensayo de tardona respuesta: primero porque no hay empresarios liberales cercanos a la TV; segundo, porque el odio presidencial de García resulta decisivo. Ni con Fujimori estuvo la TV peruana tan agachada y puta.

Posdata: Alcierre de esta columna me lega una noticia alentadora: Miguel del Castillo, hijo predilecto de don Jorge del castillo, coanimará un programa político que canal 11 transmitirá los domingos por la noche. ¡La TV nacional empieza a desapristizarse!

CALORES QUE MATAN

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 8:15 am on Viernes, mayo 9, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

Cuatro mil oceanógrafos reunidos en los Estados Unidos han llegado a la conclusión de que, si todo sigue así, el polo norte habrá desaparecido en el año 2015.

El calor amenaza, no sólo al planeta que hemos pisoteado. Amenaza a la inteligencia. No tengo la menor duda de que si los trópicos no produjeron filósofos es porque el sopor de la calentura menoscababa las sinapsis, apaga las luces del lóbulo frontal y excita, en cambio, el remanente mamífero del cerebro humano.

Alguna vez en Asunción, a las dos de la tarde, caminé por una ciudad fantasma de la que brotaban humos de asfalto y humarolas que se elevaban de los charcos. No era la siesta del amor a plena luz sino la estupefacción yacente de los 40 grados centígrados. Era el desmayo generalizado de una ciudad derrotada por los vapores de satán. Siempre supe, además, que Rosa Bastos escribió los que escribió gracias al aire condicionado. Y que si no fuera por el gas freón a Castro no se le hubiera ocurrido que podía hacer de Kruschev un cajero automático.

Otra vez, al asomarse a la puerta de un avión que acaba de aterrizar, fui golpeado por un vaho embrutecedor que parecía venir de las calderas de un verano alienígena. Pero no. No era Mercurio. Era San Juan de Puerto Rico, la bella y ensopada ciudad que te puede matar con sus hervores. La ciudad que llama guiso de grandules a uno de sus platos más populares.

Y como odiaba Madrid en los veranos de mi autoexilio. Madrid que a las dos de la mañana ardía como si la luna hubiese adquirido los hábitos del sol. Y cómo me vengaba de madrid pensando en esas cosas temperaturas España sólo podía aspirar a Ortega Gasset (sucedáneo verboso de un kierkegaard, un Spinoza o un Kant) o a Gregorio Marañón (una versión de bolsillo de Jung). Y siempre estuve seguro de que en invierno escribieron Hernández, Salinas y Machado. Como que tampoco es casualidad que al canalla de Franco se le ocurriera dar el zarpazo en pleno julio: lagartija gallega.

Una de mis peores pesadillas consiste en que estoy perdido en un pueblo reventado por el calor buscando a alguien que sé que no encontraré. La gente no me habla pero me escucha y al final encuentro la salida. Pero la salida es una puerta redícula que, una vez abierta, me pone ante la vista de un desierto chamuscado y unos matorrales que ninguna brisa mueve. Porque en el sueño me fijo bien: de pura inmovilidad, todo parece pintado. Entonces despierto (aunque ha habido veces que el sueño se ha alargado un capítulo y es cuando camino sin rumbo por un camino humeante).

Lo que qiero decir es que amo el frío y sólo tolero el calor cuando el mar está a tiro de piedra. Lo que he querido decir es que en los trópicos no está Henry Miller (los escribió en París) sino el señor notario que suda en un terno gris, el señor RíosMontt en traje de fajina, el señor Arana goteando esperma en medio de sus indios esclavizados. Asocio el calor gotoso de Lima con todas las derrotas. Para mí el verano es una epidimia de cólera una federación de mosquitos, los olores que prueban que no somos hijos de Dios.

Y ahora me traen la noticia de que el polo norte desaparecerá en el 2015. Y me dicen que los espejismos del calor se verán en las carreteras donde antes nevaba siete meses al año. Y que habrá peyotes en las cercanías de Anchirage. Y que Marc Anthony cantará en bividí en un wembley plagado de calatos. Lo único que falta que me digan es que alrededor de ese mismo año, Alan García regresará, al calor de las masas y en olor a multitudes, a gobernar al país que tanto lo merece.

AYER …FUE EL DIA DE LA TBC…

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 1:20 pm on Martes, mayo 6, 2008

Opinión: César Hildebrandt.

Cada año, treinta mil peruanos, se suman a la infausta legión de tuberculosos y cada año mueren mil de esos enfermos.

Y no tenemos estadísticas fiables sobre la cantidad de tebecianos multidrogorresistentes que el Perú produce en series estadísticas anuales ni cuántos de ellos contrajeron esa malignidad en un hospital infectado o cuántos lo hicieron al interrumpir su tratamiento.

Se supone que son unos  2 000, de los cuales algunas decenas padecen de un esta´dio superior del mal: la TBC no tratable, una mutación diabólica del bacilo que Robert Koch descubriera en 1882. Esta variedad es por ahora una condena a muerte del paciente.

Para quienes creen que la TBC es decimonónica y sólo tose en las novelas románticas a ahuesa a la bohemia del Palais Concert habría que recordarles que las cifras mundiales han escalado a ratíos que preocupan a la Organización Mundial de la salud: nueve millones de infectados cada año, dos millones de muertos en el mismo período, un millón de pacientes que recaen 500,000 que son alcanzados por la nueva y letal variedad de la enfermedad.

Los países ricos no suelen tener tebecianos nativos, muchos de sus esporádicos brotes vienen de la importación de mano de obra y de las condiciones de vida de muchos trabajadores migrantes, o del alcoholismo y la adicción a las drogas en su etapa terminal.

¿Y el Perú? El Perú del doctor García sigue siendo un país de cálida acogida para la TBC. Avanzamos tan rápido que somos el segundo país de América latina en proliferacíon tebeciana. El primero es otro potentado: Brasil. En Lima, el distrito donde el mal bate todas las marcas es La Victoria, que reportó 67o casos sólo en el año 2007. Allí se dan todas las condiciones para la multiplicación de las penas: no hay salud pública competente, la desnutrición es crónica, el hacinamiento es frecuente, la renta familiar es de llorar, la suciedad cunde y las infecciones asociadas están a la orden del día.

El nuevo orden mundial del sálvese quien pueda y el darwinismo social que supone que los pobres son dinosaurios que sólo deben de esperar su meteorito ha replanteado algunos aspectos del Atlas tebeciano: el mayor índice mundial de casos de tuberculosis multidrogorresistente está en Baku, la capital de Azerbayán.

Allí el agujero negro delmercado se ha tragado la salud pública y cualquier asomo de redistribución social: es el mundo que los economistas de la ultraderecha pregonan como el ideal.

¿Qué perro del hortelano impide que erradiquemos la tuberculosis? ¿No es que el oro está a más de mil dólares la onza? ¿No es que el cobre etcétera? ¿No es que que las reservas internacionales blablablá? ¿No es que el doctor García uyuyuy? ¿No es que PPKK?

En este tigre casi asiático que es el Perú no es sorprendente que los hospitales infectados y las cárceles del infierno sean los mayores focos de contagio tuberuloso.

Tanto hospitales como cárceles pertenecen al Estado, esa bruma que, según la ultraderecha en boga, hay que despejar. Esa cochinadita que hay que sacarse del zapato. Ese monstruo que alguna vez pretendió arbitrar los conflictos socales y sacar la cara por lo menos poderosos. Ese cáncer que nos impidió ser felices y que ahora, gracias a diociocho a ños de quimio fujimorista, diablos azules toledistas y terapia alanista reforzada eon la abuelita de Lourdes Flores, ha casi desaperecido. Alabado sea el señor…