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1821 GENOCIDIO Y HEROISMO EN AYACUCHO: Lo del cobrizo Cangallo es historia, lo de la criolla Lima historieta.

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 12:05 pm on Miércoles, septiembre 12, 2007

                                                        Apuntes para una Reflexión: Luis Ayala Huamaní

   Luego de haberse declarado la independencia del Perú el 28 de julio de 1821 por el general argentino don José de  San Martín, previo arreglo entre la aristocracia limeña, el ejército libertador y el virrey La Serna, último virrey que comandaba el ejército realista.

   El temor de la aristocracia criolla limeña era la llegada a la ciudad de los virreyes de los montoneros que venían de todos los pueblos del interior del país. De llegar los montoneros (guerrilleros de la época), la consigna era tomar Lima, confiscar las propiedades, los negocios, las haciendas, el palacio del virrey, en manos de los españoles, la criollada fue negociar, tal es así el virrey La Serna con su ejército se retirara hacia la sierra, dejando libre y entregando la capital del virreynato al ejército libertador del sur que comandaba el general don José de san Martín, sin enfrentamiento, ni derramamiento de sangre, para salvaguardar los intereses económicos y propiedades de los españoles-ingleses-italianos-franceses, principalmente.

   El general San Martín, luego de la Jura de la Independencia, previo ensayo en Huaura  con asistencia de la aristocracia, el clérigo y los esclavos cholos y negros, corrieron la información que el Perú ya era libre e independiente… por lo que ya no era necesario que llegaran los montoneros. Estas fuerzas populares, valientes guerreros, no tuvieron otra opción que retornar a su lugares de orígen, abandonados y frustrados por esta primera criollada de la vida republicana del país.

   Sépase que después de Junín y Ayacucho 1824, o sea cuando San Martín ya se había retirado y los restos de su ejército pasado semi íntegro al enemigo, se mantuvo inalterable el tributo indio y la esclavitud negra…en pro de la libertad blanca.

   No obstante, fue en la sierra en donde el pueblo andino jamás cesó de brindar su heroica cuota de sangre. El caso del “criminalísimo Cangallo”, fue estremecedor, 17 de diciembre de 1821, por su performance aguerridamente insurgente fue literalmente arrasado por las “fuerzas del orden” al mando del general realista Carratalá, quien previamente les lanzó la siguiente advertencia:

                       …¡HABITANTES DEL PARTIDO DE CANGALLO!

  ” ¡Es impòsible que aún continueis obcecados y criminales al lado de los rebeldes sin que os hayan desengañado  los infinitos compromisos en quien tantas veces os han puesto y en los que os ha abandonado al filo de nuestras bayonetas…hombres temerarios, mirad mejor por vuestra tranquilidad y vuestro interés.

   Reconoced que los mayores enemigos de vuestros intereses y de la verdadera dicha del perú son esos sediciosos. Os halagan con que seréis exonerados de contribuciones y no reparéis que esto es imposible y que ya han establecido en varios puntos que creen suyos otras más exorbitantes que las moderadas de nuestro gobierno, que aún reducirá a menores la nueva Constitución de la Monarquía.

   Tampoco véis que la facción de la supuesta independencia no es sino una reunión hombres usurpadores de mil derechos; que jamás han tratado de daros ni aún la dignidad de hombres sino de sojuzgaros más a su antojo, en cambio el liberal sistema de gobierno que ha adoptado la nación española, os eleva a todos los grados de mérito de que séis susceptibles.

   No seáis pues más condescendientes y detestad esas exigencias inicuas, si no queréis ver la última desgracia de nuestras credulidad. Y es que por orden del Exmo. Sr. Virrey he venido con una fuerza irresistible sobre esta provincia para pacificar vuestro país por todo medio: Elegid pues el que os convenga.

   El vecino que al paso de mis tropas se presente pacífico, en el seno de su familia será sagradamente respetado en su persona y propiedades. Yo lo aseguro y no sé faltar a mi palabra. Pero el que sólo a esta manifestación se aleje de su pueblo y siga a los malvados, sufrirá todos los rigores de la guerra y de las leyes; sus bienes serán entregados a los hombres de bien y por tan total ruina quedará su familia envuelta en el mayor infortunio.

   Me estremezco de pensar lo que podéis padecer y lo que demanda la justicia divina y humana si reincidís en vuestros delitos. Os prevengo de mis operaciones, porque estoy seguro que ni vosotros ni vuestros seductores han deperturbarlos y para daros tiempo sobre todo a una reconciliación que tanto os interesa y que deseo por vuestro propio bien.  Quiera el altísimo acudáis a la reflexión y envainar mi espada para siempre.  ” Cuartel General de Guamanga, noviembre 10 de 1821…”

  Es interesante verificar, como los términos represivos,luego de dos siglos casi no han cambiado, comparándolos con la actualidad globoneoliberal colonizador del presente siglo XXI: “criminales”, “sediciosos”, “Constitución”, “liberalismo”, “inocuos” etc. Lo cual indica que la verdadera emancipación del país profundo, de los pueblos “indios” del Perú y de América, aún no llega y que en todo caso se logrará en función a las banderas tawantinsuyanas, mayas, aztecas, milenariamente cobrizos.

   Retomando a la epopeya de cangallo, sus valerosos pobladores sin claudicar en su fe revolucionaria, siguieron enfrentando en incesante guerra de guerrillas a las fuerzas realistas invasores y globocolonizadoras.

   El gran Basilio Auki Waytalla, Valentín Munarriz Chauca, líderes indescutibles, vencedores de Chupas, Seqchapampa mantuvieron en zozobra al ajército realista al frente de los heroicos Morochucos, aguerridos, valientes jinetes de las pampas de Cangallo. Razón por lo que luego de una represión feroz y en donde los recientes casos de Accomarca, Cayara, Umaro-Bellavista, palidecen, se procedió arrasar: “piedra tras piedra al criminalísimo Cangallo,  luego de pasar a cuchillo a centenares de pobladores en su mayoría mujeres, niños y ancianos…”

                                  …DECRETO:

   ” Queda reducido a cenizas y borrado para siempre del catálogo de los pueblos, el criminalísimo Cangallo, cuyos habitantes continuando en su perfidia, se han negado en su fuga y sus excesos a la fraternidad con que mis tropas han mirado a los demás del partido.

   En terreno tan proscrito nadie podrá reedificar y se transmitirá la cabeza a la subdelegación a otro pueblo más digno. Mayores castigos dictará aún el brazo invencible de la justicia, para que no quede memoria de un pueblo tan malvado que solo puede llamarse nidero de ladrones, asesinos y toda clase de delincuentes.

   Sirva de escarmiento a todas las demás poblaciones del distrito. Gral. José Carratalá / Cuartel general de Putica, 17 de diciembre de 1821″

   Sin embargo, este genocidio enfureció aún más a las guerrillas indias del legendario Basilio Auki Waytalla, generándose una oleada continental de admiración y solidaridad con el heroecísimo Cangallo, cuyo martiriologio motivó que por ejemplo en la lejana Argentina (Buenos Aires) La Junta Gobernativa patriota bautizara una de sus principales avenidas con el nombre de aquel digno poblado ayacuchano: CANGALLO. Y en la ciudad de Cangallo, su principal Av. lleva el nombre de Argentina y su alameda rodeada de árboles que va hacia el río Pampas, se llama Rivadavia. Los gobiernos criollos lo cambiaron con el nombre, en la actualidad de Faustino Sánchez Carrión. 

   En la actualidad, estuve presente en un aniversario más de la creación de la provincia, con el título de Villa Heroica Santa Rosa de Cangallo, 21 de junio, las festividades fueron encabezadas por la Municipalidad Provincial de Cangallo, en la persona de su actual alcalde de Chalcos, don Percy Colos Ayala, observé con mucha esperanza, las nuevas generaciones de mujeres principalmente y jóvenes, participaron gallardamente en el desfile general y en actividades deportivas. Asimismo, Pampa Cangallo, se muestra como un gran potencial agro ganadero industrial a futuro. Chacolla con sus grande canteras de pieda caliza, llamado por error como piedra de Huamanga, materia prima para el tallado en la artesanía. El chimaycha un género musical muy alegre, romántico picaresco, muy poco difundido. Nuestros hermosos carnavales, ganadores en años consecutivos en Huamanga.

   De los Cangallinos de antaño, quedan unos cuantos, la gran mayoría hemos emigrado, muchos se han huamanguinizado y otro tanto limeñizado. la generación nueva de cangallo son descendientes de las familias de los pueblos vecinos, que ahora en la actualidad son pobladores.

   Cabe una reflexión a los cangallinos, mantener nuestra identidad, de ser descendientes de una genración forjadora de libertad, a nosotros nos toca forjar el progreso, desarrollo económico, cultura de nuestro Cangallo. Tanto en Huamanga como en Lima, miremos a Cangallo más allá del río Macro, poprque tambien son nuestros los distritos, Paras, Totos, Chuschi, María Parado de Bellido, Los Morochucos, y el cercado Cangallo, forjemos la fraternidad de hermandad entre cada uno de los hijos de todos los pueblos de nuestro vasto territorio.

   Dejar de lado la hipocresía, la indiferencia, el centralismo, a los de Lima, no sólo es la reunión en Mangomarca con fines de diversión, también es las demás Organizaciones de Base que conforman la FIREPC, saltar a un nivel superior de organización trazar proyectos de desarrollo para nuestros pueblos, hoy por hoy abandonado. Pésima gestión de las Instituciones del Estado, como el sector Educación, Salud, Justicia, donde campean la corrupción, y otros. Si nosotros como hijos cangallinos no nos vamos a preocupar, pregunto:¿Quién se preocupará por nosotros? César Vallejo nos dejó el encargo: ” hay, hermanos hay mucho que hacer…”

  

  

1824: BATALLA DE AYACUCHO, EL HEROE DE LA JORNADA EL CABALLO DE LOS MOROCHUCOS:

Filed under: General — Luis Angel Ayala Huamaní at 10:23 am on Miércoles, septiembre 12, 2007

                                                      Apuntes para una Reflexión: Luis Ayala Huamaní.

   La campaña final de la independencia culminó con la famosa batalla de Ayacucho, librada en la pampa de la Quinua, 9 de diciembre de 1824. Esta camapaña comenzó cuando en abril, un puñado de valientes patriotas subió a la sierra a enfrentar al virrey La Serna, quien había entregado Lima, capital y otras ciudades de la costa al Ejército Libertador, estableciendo su última capital en la ciudad de los Inkas, Qosqo.

   ¡Paradojas del Perú! la tropa del ese ejército realista eran indios y sus oficiales mestizos y criollos peruanos. Entre los realistas, los verdaderamente pininsulares eran un puñado de altos oficiales que habían peleado solos, sin recibir ayuda alguna de España.

   Para la Campaña de Ayacucho, había llegado el general venezolano, don Simón Bolívar (perteneciente a la sociedad secreta masónica francés), al mando de la expedición libertadora del norte. Bolívar luego de la batalla de Junín regresó a Lima a reasumir el gobierno, dejando al frente del Ejército Patriota al general Antonio José de Sucre, la mitad de los cuales venía de la gran Colombia, la otra mitad por chilenos y argentinos, el tercio peruano integrado por una tropa de cholos norteños y zambos costeños, los oficiales eran mestizos  y criollos peruanos.

   Este Ejército Patriota obtuvo una reñida victoria en las pampas de Junín, 6 de agosto de 1824, en una batalla que inició a las cinco de la tarde y se peleó mientras caían las tinieblas, pelearon a la antigua, la lucha fue con arma blanca. El general Canterac que comandaba a los realistas, al consumarse su derrota huyó a marcha forzada para salvar su ejército y reunirse con el virrey La Serna.

   Ambos ejércitos se encontraron en Andahuaylas y comenzaron a seguir a hostilizarse, a lo largo del río Pampas, fueron chocando con regularidad. Avanzaban y retrocedían, realizando movimientos tácticos. Ambos bandos contaban con guerrilleros a su favor. Las milicias eran civiles militares, reclutados entre indígenas y mestizos del interior del Perú, sobre todo Junín y Ayacucho.

   Después de obtener una reconfortante victoria en la escaramuza de Matará, el virrey La Serna estaba listo para la Quinua, el ejército realista contaba entre sus filas a los guerrilleros realistas de Iquicha (huantinos, de allí que, hasta ahora no se llevan con los huamanguinos, porque huantino significa que todo hacen al revés)  el líder iquichano iba a mantener la bandera del rey durante varios años por delante, se llamaba José Antonio Navala Huachaca y fue un guerrilero indígena muy recio que combatió contra la naciente República.

  En el ejército Patriota, la caballería de los valientes guerrilleros patriotas los Morochucos del legendario Basilio Auki Waytalla, a la muerte de él, luego de la masacre y genocidio del pueblo de Cangallo, se reorganizaron y se plegaron perseverantes en la lucha por la liberación del yugo español.

   El 9 de diciembre, al amanecer del nuevo día de gloria, ambos ejércitos entraron en combate en la pampa de la Quninua, en condición aparentemente favorable para las tropas realistas porque ocupaban la cima del cerro y luchaban de arriba abajo. La primera división realista comandada por Valdez, cargó con fuerza inusitada sobre La Mar, los realistas juzgaron que los peruanos eran el punto más débil de los patriotas y trataron de quebrar la línea cargando con todo. Pero La Mar resistió y se trabaron en duro combate. La lucha fue cruenta hubo mil quinientos muertos en menos de dos horas, la batalla de Ayacucho fue breve y encarnizada.

   Los bravos Morochucos pelearon en el bando patriota, dueños de pequeños caballos de pequeña alzada, muy diestros para subir cerros. Así pudieron alcanzar las partes altas a punta de warakas y cocobolos, contribuyendo a desbaratar a la Serna. La Serna que dió dura pelea fue herido y hecho prisionero, las fuerzas de caballería patriotas que realizaron tal hazaña eran los bravos Morochucos, conducidos por el general Córdoba de nacionalidad colombiana, ascendido en el mismo campo de batalla.

   Al ser preso el virrey La Serna, los realistas comprendieron que su posición era insostenible y solicitaron la rendición, luego firmaron la capitulación que significó el fin del gobierno español en América del Sur.

   ¡Paradojas del Perú! A Atawallpa lo capturaron luego que la caballería española espantara a su gente y al último virrey lo atrapó la caballería Patriota en una lucha donde un gran papel le cupo a los valientes Morochucos de Cangallo.

   El protagonista del día fue el caballo serrano de patas cortas y gran potencia para remontar las alturas. Como en Ayacucho hubo numerosos soldados peruanos en ambos bandos, el verdadero héroe de la jornada fue el caballo mestizo traído por los invasores, 300 años después adaptados genéticamente a las altitudes y quebradas de los Andes. El caballo estuvo presente al inicio y final de la invasión. ¡¡¡ GLORIA ETERNA AL LEGENDARIO BASILIO AUKI WAYTALLA Y A SUS BRAVOS MOROCHUCOS DE CANGALLO !!!